miércoles, 15 de julio de 2015
CÁRCEL A TODOS LOS CÓMPLICES CIVILES DE LA DICTADURA: EMPRESARIADO, RELIGIOSOS Y BURÓCRATAS SINDICALES.
La causa judicial contra Blaquier fue una prueba de cómo el Poder Judicial Federal de Jujuy y Salta impidió durante años que avanzaran los juicios de lesa humanidad, que se allanaran los edificios de Ledesma y que se llamara a indagatoria a Blaquier, presidente del Directorio de la empresa, y a su Administrador General, Alberto Lemos.
Luego de una paciente tarea, en la que hubo que desterrar a la camarilla de jueces que protegían al empresario, trabajar en la querella judicial, pero también en la movilización popular y la presión política, se fueron acumulando elementos para acusar a las autoridades del Ingenio como cómplices. So logró imputarlos en las causas “Aredez” y “Burgos”, por sólo un grupo de los secuestros y desapariciones. Pero para impedir ser procesado, Blaquier recusó a jueces y fiscales, y hasta logró que su indagatoria fuera no en Jujuy sino en Buenos Aires.
La querella de la familia Aredez, junto con la Fiscalía, pretendieron ampliar la imputación de cómplices a partícipes necesarios, por entender que sobran elementos que los ponen como colaboradores activos, más que como meros colaboradores de la represión.
En 2013 la Cámara Federal de Salta rechazó estos planteos y afirmó que Blaquier y Lemos sólo contribuyeron a la producción del delito sin realizar la ejecución del hecho y sin ser punibles como autores.
La resolución de la Cámara fue apelada por el fiscal General, Eduardo Villalba, quien entendió que la resolución no estaba debidamente fundamentada. Pero en marzo de este año, la Sala IV del Tribunal de Casación resolvió las apelaciones con un fallo insólito que no solo desestimó lo resuelto por el juez de instrucción jujeño y la Cámara salteña, sino que echó atrás todo lo que se había conseguido. Los jueces de Casación Riggi, Hornos y Gemignani dictaron la falta de mérito y el desprocesamiento de Blaquier y Lemos con argumentos de impunidad, cuando en verdad debían revisar si se ampliaba o no la acusación inicial.
La falta de mérito a Blaquier y Lemos abre la discusión sobre la posibilidad o no de imputar a los cómplices del genocidio, quedando demostrado una vez más, que la justicia cómplice absuelve y encubre al poder económico partícipe de la sangrienta dictadura genocida. Poder económico que es aliado del actual gobierno.
Estos jueces de Casación resumen 50 años de un Poder Judicial que siempre actuó para los poderosos y que fue ejecutor de la represión a las luchas populares.
El juez Eduardo Riggi es un juez de las 2 últimas dictaduras: fue Juez del “Camarón” en la dictadura de Lanusse, creado para delitos de “terrorismos” y, cesanteado en 1973, fue designado juez en la última dictadura. Además está imputado por tráfico de influencias (coimas) para liberar a José Pedraza en la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra.
El juez Gustavo Hornos es un juez del menemato: fue promovido a Casación por Menem. Es de familia de policías, y fue docente en la academia de la Policía Federal y en la Universidad Católica. Ha fallado confirmando el fraude montado por la policía para encubrir su responsabilidad criminal en la masacre de Pompeya y que condenó por segunda vez a Fernando Carrera.
Pero cuidado, también hay un kirchnerista entre los que liberaron a Blaquier y Lemos. El juez Juan Carlos Gemignani fue ayudante en la cátedra de Zaffaroni en la UBA. Fue integrante del Consejo de la Magistratura menemista y promovido a Juez por el kirchnerismo en 2011, y junto al juez Hornos ha revocado fallos que sobreseían a luchadores populares por corte de ruta, argumentando que tal acción de lucha es un delito.
En la causa Blaquier Hornos votó diciendo que “no existe mérito” para sostener la acusación, ni por los secuestros ni por los tormentos y homicidios. Riggi opinó que aunque prestaron vehículos, Blaquier y Lemos no tenían voluntad de secuestrar, por lo tanto tampoco de violar domicilios, torturar y asesinar.
Pero el peor voto es el de Gemignani, el juez kirchnerista, quien se animó a sostener que “si bien es cierto que el préstamo de las camionetas es un hecho suficientemente acreditado, ello no constituye sino una prestación socialmente ubicua”. En criollo, opinó que lo que se hizo con las camionetas sólo puede ser reprochado a quien las recibió y usó, pero nunca al dueño ni al representante de la empresa. La posición de este juez implica un profundo desconocimiento de la forma en que se organizó y operó el Terrorismo de estado en nuestro país, y en particular en el feudo de la empresa Ledesma.
En Jujuy hubo en estos años sólo 3 juicios por delitos de lesa humanidad que llegaron a sentencia, con 19 represores condenados, sólo 5 a cadena perpetua. El último juicio llegó a sentencia este mes y juzgó los vuelos de traslado de 90 detenidos ilegales del penal de Villa Gorriti al aeropuerto de El Cadillal, y de ahí a la Unidad 9 de La Plata. En las audiencias los sobrevivientes contaron que el Obispado jujeño aportó las instalaciones para el Centro Clandestino de Guerrero, y que tras el traslado en un avión Hércules, mientras se encontraban detenidos en la U9 de la Plata, los supervisores de la empresa Ledesma iban hasta La Plata acompañados por los genocidas para obligarlos a firmar papeles laborales.
Ese fue el nivel de coordinación que tuvo la empresa Ledesma con el Genocidio.
Lo que tratan de encubrir con este fallo que absuelve a Blaquier y a Lemos es que hubo distintas maneras de aportar al Genocidio: dando una orden, aportando información, prestando la logística necesaria, sumado recursos para cometer los crímenes.
Desde aquí repudiamos a esta justicia cómplice, y vemos con preocupación que se han sucedido otros casos donde sigue imperando la impunidad, como son el sobreseimientos del empresario periodístico Vicente Massot en Bahía Blanca, la negativa a tomarle indagatoria a los dueños de Clarín en la causa Papel Prensa, o la falta de mérito dictada a los directores de la Editorial Atlántida en el caso de la compañera e hija de desaparecidos Alejandrina Barry.
Repudiamos a esa justicia cómplice, que protege a los empresarios que han sido cómplices civiles de la represión. Pero no nos engañemos. La patronal siempre fue nuestro enemigo de clase y actuó como tal. Pero no debemos olvidarnos del rol que jugaron las burocracias sindicales en la aniquilación de las luchas de los sectores revolucionarios de la clase obrera organizada. Aquellos que actuaron aportando la información para marcar a los compañeros, que integraron las patotas para-estatales que entregaban a los compañeros más combativos. Así pasó en la Ford, la Mercedes Benz, en Molinos, en el frigorífico Swift, en Acindar, en Propulsora y otras empresas privadas. Pero también en empresas de Estado como el Astillero Río Santiago, la Petroquímica YPF y ENTel, Segba, Obras Sanitarias y otras.
Muchos de esos burócratas murieron impunes como José Rodríguez del Smata, Rubén Diéguez de la OUM y Juan Horvat de ATE. Pero otros siguen es puestos de poder en los sindicatos, como Gerardo Martínez, agente civil de inteligencia del Batallón 601 y todavía secretario general del sindicato de la construcción en alianza con el gobierno kirchnerista.
Esas burocracias también fueron cómplices del Terrorismo de Estado, y del período represivo previo durante el gobierno de Isabel Perón. Las causas penales por la participación de esas burocracias sindicales en los crímenes contra el movimiento obrero están paralizadas, o avanzan a paso lento con todos los artilugios legales que se puedan imaginar.
Hace tiempo escuchamos hablar de que hay que ir por los cómplices civiles de la dictadura, como si los responsables de uniforme militar, policial o penitenciario ya estuvieran todos procesados o condenados.
Sabemos que en la dictadura hubo más de 200 mil efectivos encargados de la represión tanto de las Fuerzas Armadas como de seguridad nacionales y provinciales. En 12 años de anuladas las leyes de impunidad sólo se ha procesado a 2 mil represores, es decir el 1% del real actuante. Y de esos 2 mil, se ha condenado sólo a 600, es decir 1 represor por cada uno de los 600 Centros Clandestinos de Detención que existieron en todo el país. Además hubo en estos 12 años más de 400 represores que murieron impunes, procesados o libres antes de llegar a juicio. Y de los 600 condenados, casi el 50 % cumple condena con el beneficio de la domiciliaria. Faltan casi 400 jóvenes apropiados por restituir, y no tenemos justicia por Jorge Julio Lopez ni por Silvia Suppo.
Así planteados, los juicios a los genocidas, y a sus cómplices civiles empresariales - religiosos - burócratas sindicales, reproducen la impunidad. La gestión que dijo ser “El Gobierno de los Derechos Humanos” y que administró su tercer mandato con un genocida al frente del Ejército, pretende cerrar una etapa de la historia argentina. Pero lo que lograrán es clausurarla, porque dejarán a miles de represores libres, a miles de familias sin respuesta por tantos años de lucha por Justicia y a una sociedad toda engañada sobre una política a medias de Juicio y Castigo.
HIJOS La Plata
Julio de 2015
jueves, 9 de julio de 2015
ESCRACHE A LEDESMA EN C.A.B.A.
Hace 39 años en el departamento de Libertador General San Martín, Jujuy, policías, militares y gendarmes secuestraron en vehículos de la empresa Ledesma a más de 400 trabajadores, estudiantes y profesionales, para ser llevados a centros clandestinos de detención, donde fueron salvajemente torturados, y muchos de ellos asesinados y desaparecidos.
Carlos Pedro Blaquier dueño del Ingenio Ledesma, el más grande de Latinoamérica, que desde hace más de 100 años se enriquece con la sangre y el sudor de todo un pueblo, forma parte de los grandes grupos económicos que además de ser instigadores ideológicos, participaron activamente en la articulación del aparato represivo y la desaparición de personas.
La causa judicial contra Blaquier fue una prueba de cómo el Poder Judicial Federal de Jujuy impidió durante años que avanzaran los juicios de lesa humanidad, que se allanaran los edificios de Ledesma y que se llamara a indagatoria a Blaquier, presidente del Directorio de la empresa, y a su Administrador General, Alberto Lemos.
Luego de una paciente tarea, en la que hubo que desterrar a la camarilla judicial que protegía al empresario, trabajar en la querella judicial, pero también en la movilización popular y la presión política, se fueron acumulando elementos para acusar a las autoridades del Ingenio como cómplices en las causas “Aredez” y “Burgos”, por sólo un grupo de los secuestros y desapariciones. Para impedir ser procesado, Blaquier recusó a jueces y fiscales, y logró que su indagatoria fuera no en Jujuy sino en Buenos Aires.
Por otra parte, en 2013 la Cámara Federal de Salta rechazó los planteos de las querellas de Aredez y de la Fiscalía, que pretendían recaratular la imputación a partícipes necesarios, y afirmó que Blaquier y Lemos sólo contribuyeron a la producción del delito sin realizar la ejecución del hecho y sin ser punibles como autores.
La resolución de la Cámara fue apelada por el fiscal General, Eduardo Villalba, quien entendió que la resolución no estaba debidamente fundamentada.
Pero en marzo de este año, la Sala IV del Tribunal de Casación resolvió las apelaciones con un fallo insólito que no solo desestimó lo resuelto por el juez de instrucción jujeño y la Cámara salteña, sino que pretendió argumentar lo contrario. Los jueces Riggi, Hornos y Gemignani dictaron la falta de mérito y el desprocesamiento de Blaquier y Lemos con argumentos de impunidad, cuando debían revisar si se ampliaba o no la acusación inicial.
La falta de mérito a Blaquier y Lemos abre la discusión sobre la posibilidad o no de imputar a los cómplices del genocidio, quedando demostrado una vez más, que la justicia cómplice absuelve y encubre al poder económico partícipe de la sangrienta dictadura genocida, mientras el poder político K le gestiona negocios a Blaquier y la empresa Ledesma.
- CÁRCEL YA A CARLOS PEDRO BLAQUIER Y TODOS LOS CÓMPLICES CIVILES DEL GENOCIDIO.
- JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS POR TODOS LOS COMPAÑEROS
- INDAGATORIA YA A MILANI. NO A LA RECONCILIACIÓN.
¡¡¡SI NO HAY JUSTICIA HAY ESCRACHE!!!
COORDINADORA ANTIRREPRESIVA DE ZONA SUR - en el ENCUENTRO NACIONAL ANTIRREPRESIVO
CORREPI
HIJOS LA PLATA
BANDERA NEGRA/TENDENCIA ESTUDIANTIL LIBERTARIA.
ASAMBLEA NO ENTREGA DE LA COSTA QUILMES, BERNAL, AVELLANEDA.
MOVIMIENTO POPULAR LA DIGNIDAD.
IZQUIERDA REVOLUCIONARIA.
FRENTE POPULAR DARÍO SANTILLÁN.
FRENTE POPULAR DARÍO SANTILLÁN Corriente Nacional.
coordinadoraantirrepresivasur@yahoo.com.ar
Facebook: Coordinadora Antirrepresiva Sur.
viernes, 3 de julio de 2015
BASTA DE AMENAZAS A LA FAMILIA DE ANDRÉS NUÑEZ
COMUNICADO DE PRENSA
Los familiares y amigos de Andrés Nuñez, y las organizaciones abajo firmantes denunciamos una creciente ola de amenazas e intimidaciones que por distintos medios viene sufriendo la viuda de Andrés y su entorno.
A los varios hechos de amenazas, intimidaciones y seguimientos policiales que sufrió la familia durante estos 25 años de lucha, se han sumado nuevos hechos que creemos necesario dar a conocer públicamente.
Durante el pasado mes de mayo, tras salir de su trabajo y realizar algunos trámites, la viuda de Andrés Nuñez vio que imprevistamente, mientras caminaba por calle 10 entre 60 y 61, zona céntrica de La Plata, apareció un auto color rojo con vidrios oscuros que se acercó al cordón y su conductor le manifestó: “Vos mejor dejate de joder porque vas a terminar como un Julio Lopez más”. Luego de esto el vehículo arrancó y huyó del lugar.
A las dos semanas de ese hecho, cerca de las 7 de la tarde y cuando salía de su casa, vio que había un patrullero parado en la esquina, a pocos metros de su casa. Su hijo se encontraba en el balcón de la vivienda, y sin mediar ningún hecho relevante, fue preguntado por personal policial, en una actitud no amigable sino temeraria, si estaba bien o pasaba algo. Lo mismo le preguntaron a ella cuando se asomó: “¿Está todo bien o pasa algo?”.
La familia Andrés realizó la denuncia penal en junio pasado ante la Fiscalía de Cámara del Departamento Judicial de La Plata, y recayó sobre la UFI 11 a cargo de la Dr. Álvaro Garganta.
Ponemos estas amenazas en el contexto de los pequeños avances que con lucha hemos conseguido en la causa:
En 2010 logramos el juicio y castigo a perpetua por tortura seguida de muerte para los policías Víctor Dos Santos y Alfredo González. En el juicio surgió la complicidad directa del ex juez Amilcar Vara, destituido en jury en 1998 por connivencia con la policía en más de 20 casos de gatillo fácil y torturas, y quien estuvo presente en la Brigada la noche en que asesinaron a Andrés. Iniciada la investigación por el fiscal Paolini, Vara murió impune en marzo de 2014.
Desde hace tres años venimos impulsando la fijación de fecha al represor Luis Raúl Ponce, comisario de la Brigada de Investigaciones de La Plata y jefe del grupo operativo que secuestró, torturó, asesinó y escondió el cuerpo de Andrés. Ponce, que estuvo más de 20 años prófugo, fue detenido por error por la PSA en agosto de 2012, y desde entonces esperamos que se fije fecha del juicio oral. Ponce también está procesado e irá a juicio por la primera desaparición forzada de Jorge Julio López, ya que en dictadura integró las patotas de la Comisaría 5ta que asolaron la zona sur de la ciudad como parte del Terrorismo de Estado.
A su vez, venimos insistiendo infructuosamente a distintas autoridades del Ministerio de Justicia de Nación para que incluyan en el programa “BUSCAR” el caso de Pablo Martín Gerez Duhalde, prófugo hace 25 años en el caso, y que hasta se dio el gusto de firmar de puño y letra sin ajustarse a derecho presentaciones de sus abogados pidiendo la prescripción de la causa. El primo de Gerez era cuidador del campo de General Belgrano donde quemaron e inhumaron los restos de Andrés. Tras el crimen fue protegido directamente por uno de los capos de la “Maldita Policía” bonaerense de los '90, el jefe de la Brigada de Investigaciones de La Matanza, Mario “Chorizo” Rodríguez. Para completar el cuadro, su madre es pariente de la familia del mafioso ex gobernador Eduardo Alberto Duhalde.
En 2013 logramos un fallo de la Suprema Corte Bonaerense que declaraba que, si bien el crimen de Andrés no es un delito de Lesa Humanidad, el caso no puede prescribir por ser una “grave violación a los Derechos Humanos” y se debe continuar la investigación sobre el grupo de 5 policías que encubrieron el hecho. Los agentes Ernesto Zavala, Oscar Silva, César Carrizo, Pedro Costilla y Gustavo Veiga, habían sido imputados desde el inicio de la causa como encubridores del crimen de Andrés Nuñez, porque siendo efectivos de la Brigada, y encontrándose presentes en el lugar en el momento del hecho, no denunciaron lo que sabían.
Silva murió impune este año. Y en abril pasado la jueza de instrucción, Marcela Garmendia, emitió una resolución que prescribe la acción penal sobre los otros cuatro represores. Apoyándonos en el fallo anterior de la Suprema Corte bonaerense, rechazamos esa medida y la apelamos.
La lucha de Justicia por Andrés seguirá en pie. No nos van a amedrentar con acciones mafiosas. Hacemos responsables de la seguridad e integridad física de la viuda de Andrés y de su entorno familiar al Gobernador Scioli, a sus ministros de Seguridad y Justicia, Alberto Granados y Ricardo Casal, y a los respectivos ministerios nacionales a cargo de Julio Alak y Cecilia Rodríguez. Si dicen defender los Derechos Humanos, que investiguen al entorno de Ponce, Gerez y los demás asesinos.
Por todo esto, la lucha por justicia por Andrés sigue vigente.
- BASTA DE AMENAZAS A LOS QUE LUCHAN CONTRA LA IMPUNIDAD.
- NO QUEREMOS CUSTODIA POLICIAL, QUEREMOS JUSTICIA.
- CÁRCEL YA A TODOS LOS ASESINOS Y CÓMPLICES DE LA DESAPARICIÓN FORZADA DE ANDRÉS NUÑEZ.
- JUICIO YA A LUIS RAÚL PONCE. PROGRAMA DE BÚSQUEDA AL PRÓFUGO PABLO MARTÍN GEREZ. PROCESAMIENTO CON PREVENTIVA YA DE ZABALA, CARRIZO, COSTILLA Y VEIGA.
FAMILIARES Y AMIGOS DE ANDRÉS NUÑEZ.
HIJOS LA PLATA.
CASA POR LOS DERECHOS HUMANOS HERMANOS ZARAGOZA.
lunes, 29 de junio de 2015
Basta de permitir las dilaciones de los genocidas en el juicio ESMA III
Boletín Electrónico de noticias y actividades de la AEDD nro 1168
Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos
Buenos Aires, Argentina
Una vez más las defensas oficiales, que dependen del Ministerio Público, y las privadas de genocidas de la talla de Jorge Acosta y Ricardo Cavallo, vuelven a recusar a los fiscales del juicio ESMA. Los argumentos esgrimidos se repiten hasta el cansancio y se mantienen en lo superfluo con el mero interés de ocasionar nuevas dilaciones en los juicios que se llevan adelante.
Los fiscales de la causa ESMA fueron recusados varias veces durante los 2 años en que se está desarrollando el juicio y siempre fue desestimado por improcedente. Lo mismo ocurre con los jueces integrantes del tribunal.
Ahora, un día antes de comenzar los alegatos, es decir la instancia final donde se explica completamente las maniobras genocidas y la responsabilidad de cada uno de los 67 acusados sentados en el banquillo, intentan embarrar la cancha. Los genocidas no tienen otra alternativa que ser encontrados culpables por la justicia, pero los métodos de dilación y las demoras que se producen en estos juicios, siguen beneficiándolos con la impunidad biológica que les permite quedarse en prisión domiciliaria y morirse libre de culpa y cargo, porque no llegan a tiempo las sentencias.
La fecha fijada por el Tribunal Oral N° 5 para el comienzo del alegato del Ministerio Público Fiscal fue el 29 de junio de 2015. Hoy, 27 de junio, no sabemos siquiera si ese día habrá audiencia.
Por otra parte, y con gran preocupación, advertimos que el Tribunal, aduciendo que no quiere que se dilate más la resolución del juicio rechaza nuestra solicitud de ampliación de indagatorias para que los acusados también puedan ser juzgados por los abusos sexuales que cometieron dentro del plan genocida, no solo no ha resuelto las recusaciones contra los fiscales, -la última se presentó el día viernes- si no que tampoco resolvió sobre la situación de un grupo de imputados que argumentan cuestiones de salud para ser apartados de este juicio y de ésta forma eludir la justicia-
Desde Justicia Ya! Buenos Aires, una vez más llamamos a que se rechacen de plano estas maniobras, las verdaderamente dilatorias, para que luego de casi 40 años los casi 800 luchadores populares y revolucionarios por los cuales se acusa a este grupo de genocidas pertenecientes al grupo de tareas que funcionó en la ESMA, comiencen a tener un mínimo de justicia
JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS POR TODOS LOS COMPAÑEROS.
JUSTICIA YA! Buenos Aires
lunes, 22 de junio de 2015
Discurso de Graciela Ledo, hermana de estudiante desaparecido por Milani.
Pronunciado en el acto realizado en la Escuela de Comercio de Monteros, Tucumán. En el homenaje a hermano, Alberto Ledo, militante de la Juventud Guevarista, estudiante de historia y conscripto bajo las órdenes del General del Ejército Milani.
viernes, 19 de junio de 2015
El flamante candidato a vicepresidente del “Proyecto” y los juicios a los genocidas
HUMOR CORDOBÉS
Hace un año el flamante candidato a vicepresidente del "Proyecto", Carlos Zannini, contó un involuntario chiste sobre el curso de la política de Juicio y Castigo para hacer campaña de cara a este 2015. En su discurso en la Universidad de Córdoba por los 62 años de la muerte de Evita, a la vez plenario provincial de la obsekuencia cristinista, el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, duplicó inopinadamente las cifras reales de represores condenados a 11 años de anuladas las leyes de impunidad. Toda una muestra de la continuidad de los Derechos Humanos en la futura gestión, o bien del mejor humor cordobés.
Exultante y jugando de local ante la audiencia cordobesa, Zannini dijo hace un año: “Por este gobierno, por su política de derechos humanos, hoy están condenados 1017 represores y hay 100 absueltos: una cifra que demuestra que esto es justicia, no revancha. Y ahí está Menéndez preso y condenado por el asesinato de un obispo. ¿Cómo no vamos a creer entonces en la política?”. El optimismo de Zannini fue, por lo menos en materia de Juicio y Castigo, parcial e infundado. Seguramente el secretario, encargado de evaluar los aspectos formales de los proyectos de actos administrativos del Ejecutivo Nacional, no sea especialista en Lesa Humanidad ni deba serlo. Pero sus fuentes se contradicen incluso con las del Ministerio Público, el único organismo estatal que da a conocer abiertamente sus análisis y su base de datos nacional referidos al proceso de juzgamiento de los genocidas de la última dictadura.
Pasado un año del exhabrupto del futuro Vice, los números siguen sin cerrar. En su informe de junio de 2015, los fiscales informan de 592 represores condenados y 56 absueltos. Entre los condenados sólo 117 tienen sentencia firme, y el 70% de las sentencias están esperando revisión, un dato clave porque muchas veces la firmeza del fallo define si cumplen condena en su casa o en cárcel común.
Siempre comparando el real actuante de 200 mil efectivos de todas las fuerzas represivas del país en dictadura, los 2 mil procesados en estos años de reactivación de los juicios siguen siendo un magro 1%. Sigue habiendo menos de 1 represor condenado en primera instancia por cada uno de los 600 centros clandestinos que existieron en el país. Y sólo alrededor del 31% del total de procesados desde 2003 fue llevado a juicio, y un 25% de ese número de procesados fue condenado. De manera irreversible el 10% de los procesados murió impune por tardanza del Estado en juzgarlos, permanece el tapón del 41% de los procesados cumpliendo la prisión preventiva en domiciliaria y hay casi 700 represores procesados libres.
Quiźas el “Chino” Zanini es optimista en materia de castigo a lo verdugos del '70 porque desconoce que con 9 juicios parciales concluidos y 43 condenas en lo que va de 2015, las causas contra los genocidas se van desdibujando entre la repetición de imputados y el estiramiento indefinido de la obligación del Estado de investigar y condenar. 7 de los 9 juicios concluidos este año tenían menos de 5 imputados. Si 2013 significó 2 juicios menos que 2012, y el 2014 sólo aportó 23 juicios concluidos con 104 condenas, podemos afirmar que se consolidó el estancamiento del proceso de juzgamiento en, con suerte, dos decenas de juicios con un centenar y medio de condenas por año. No hay crecimiento, sino estancamiento del proceso.
En su discurso del 24 de Marzo de 2014 en la ESMA, Zannini habló de “521 represores condenados y 1.200 en proceso”. Allí, seguramente tras repetir números del Ministerio Público, estuvo más cerca de la realidad. Pero, por las cifras que tiró en Córdoba hace un año, pareciera que en su conteo individual se hubiera hecho el doble de lo que llevó 10 años para que el Estado reconociera, investigara y castigara. En su alocución del sábado en Córdoba, el “Negro” Zannini (como le decían en Villa Nueva) apeló a su propia historia de militante juvenil en Vanguardia Comunista y rememoró “cuando hace 39 años estaba preso en la D2 escuchando cómo torturaban al Chicato Mozé (...) Fui a parar a la UP1, donde fusilaron a 31 compañeros. No somos improvisados”.
El “Chicato” Miguel Angel Mozé, quien fuera titular de la JP de Córdoba, fue fusilado junto con otros cinco presos de la Unidad Penal 1 el 17 de mayo del 76. El juicio por ese hecho, que llegó a sentencia en diciembre de 2010, fue el proceso más importante que se había hecho en el país hasta el momento. Allí se logró la condena de 24 represores, entre ellos Videla y Menéndez, aunque se absolvió a 7 genocidas. Pero aunque le pese al optimismo de Zannini, ocurre que su Córdoba natal, sede del Comando del Tercer Cuerpo de Ejército, fue una de las provincias donde más se resistió a la dictadura y una de las más golpeadas por la represión, pero donde menos juicios se han hecho.
Si hubo 41 juicios en las jurisdicciones del Tercer Cuerpo, es decir las 10 provincias mediterráneas, el noroeste y Cuyo; Córdoba es la provincia más impune. La causa “Brandalisis” en Julio 2008, el juicio por los crímenes de la “D2” en diciembre 2009, por el “Comando Radioeléctrico” en marzo 2012, la causa “Ayala” (residual de UP1) en julio de 2013 y la reciente condena a Menéndez por los fusilamientos de los militantes Diez, Villanueva y Delfín Oliva hacen, con la causa UP1, un total de 6 juicios, y 42 condenas a 37 represores, por los casos de 51 compañeros.
Córdoba, la provincia del actual secretario de Derechos Humanos Martín Fresneda, donde el capo del Comando del Tercer Cuerpo, Luciano Benjamín Menéndez batió el récord nacional de condenas con 10 cadenas perpetuas y 2 sentencias menores a 25 años. Córdoba, donde pareció alentizar el proceso de condenas la causa por los CCD La Perla y La Ribera, que lleva más de 2 años de audiencias y junto con la causa ESMA es el proceso más grande hecho hasta el momento. Córdoba, donde 15 imputados han fallecido sin sentencia y 1 se encuentra prófugo. Y Córdoba, donde sólo hay previstos 15 juicios más con 92 procesados en el horizonte.
Probablemente a Zannini, a quien muchos definen como “Cristina con traje y corbata”, no le interese saber que así planteados, estos procesos continúan reproduciendo la situación de impunidad porque sólo serán juzgados una serie de casos emblemáticos, altos mandos y reputados represores, mientras el conjunto de miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Inteligencia, o bien civiles, jueces, y curas que también planificaron y ejecutaron el genocidio quedará relegado a juzgarse en futuros inciertos debates o, si la tendencia actual se consolida, completamente libre.
Hace 10 años la Corte Suprema daba el impulso final a la anulación de las leyes de impunidad que se había conseguido con la lucha de las organizaciones populares. El 14 de junio de 2005 el máximo tribunal convalidó la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida en su análisis del caso de Poblete/Hlaczik. Es singular que ese caso, junto con la causa Etchecolatz en La Plata, fueron los dos primeros juicios realizados en el país como parte del proceso de reapertura de estos procesos. Ambos con condenas importantes, pero en La Plata se marco el comienzo de otro sendero de impunidad: la segunda desaparición forzada de Jorge Julio Lopez marcó
A 10 años de aquel fallo de la Corte Suprema, la pereza que presenta la situación actual de la política de Juicio y Castigo, palpable en la improvisación de herramientas que pretenden completar y aceleran el proceso, nos produce a muchos un efecto inverso al que debería generar la de una pretensión de Justicia: la sospecha de que cada juicio que se concreta fuera no la posibilidad de continuar avanzando con otras investigaciones por demás lejanas, sino la clausura del necesario esclarecimiento de responsabilidades sobre hechos, víctimas y verdugos que han sido arbitrariamente relegados de los debates que se han efectivizado.
Una clara convicción de los sectores que seguimos el camino crítico a este proceso que hoy analizamos, es que la investigación y sanción de TODOS los delitos cometidos por los verdugos de la dictadura militar es una responsabilidad indelegable del Estado, incluidos sus tres poderes constitutivos. Por todo esto denunciamos que no existe una voluntad real de condenar el carácter masivo y planificado de la represión, en un concepto, de reconocer que lo que aquí sucedió fue un Genocidio, y que todos, del primero al último de los verdugos, merecen castigo por formar parte del plan represivo.
Invitamos al secretario Legal y Técnico a mostrar las listas de sus “1017 condenados y 100 absueltos”. Las nuestras, actualizadas al 10 junio de 2015, están a disposición en este BLOG (Descargar Base De DATOS).
Quizás le hubiera convenido al Chino Zannini evocar otro chiste de humor cordobés relacionado a la aritmética, como el que dice que va un guaso a la ferretería, pide una lamparita, y ante la pregunta del ferretero -¿De cuántos watt la quiere?, contestó: “De 2 wá, total la wá prender y la wá a apagar”. Un humor menos nocivo que mentir sobre Juicio y Castigo.
HIJOS LA PLATA
Junio de 2015
jueves, 18 de junio de 2015
COMUNICADO DE PRENSA - Justicia Ya! La Plata
martes, 16 de junio de 2015
Reunión por “Marcha del Apagón”
MIÉRCOLES 17/6 A LAS 19HS - Centro Cultural Manuel Suárez
INVITA:
Coordinadora Antirrepresiva de Zona Sur (CORREPI / HIJOS LA PLATA / BANDERA NEGRA-TENDENCIA ESTUDIANTIL LIBERTARIA / ASAMBLEA NO ENTREGA DE LA COSTA QUILMES, BERNAL, AVELLANEDA / MOVIMIENTO POPULAR LA DIGNIDAD / IZQUIERDA REVOLUCIONARIA / FRENTE POPULAR DARÍO SANTILLÁN)
coordinadoraantirrepresivasur@yahoo.com.ar
Facebook: Coordinadora Antirrepresiva Sur
viernes, 12 de junio de 2015
Un policía de gatillo fácil fue ascendido en su cargo
SCIOLI Y GRANADOS ASCIENDEN A LOS ASESINOS DE NUESTROS PIBES
COMUNICADO DE PRENSA
El pasado 17 de abril el Ministerio de Seguridad informó el ascenso del teniente e integrante del grupo Halcón Cristian Daniel Duarte, quien el 12 de febrero de 2014 asesinó con su arma reglamentaria a Mauricio Andrada e Ismael Perussatto en La Plata.
El dato figura en el Boletín Informativo N°17 del ministerio, y afirma que el teniente Duarte es ascendido a teniente primero. Una vez más repudiamos al poder político que encubre y premia a los policías de gatillo fácil por la labor cumplida.
La Resolución N°293, firmada por el ministro Alejandro Granados, promueve al grado inmediato superior a un centenar de agentes del sub-escalafón general y de servicios generales, y afirma que el personal ascendido “reúne las condiciones de idoneidad necesarias y los demás requisitos requeridos para su promoción”.
En otras palabras, para el ministro Granados y el gobernador Scioli, ser un policía de gatillo fácil es reunir “las condiciones de idoneidad, perfil profesional y funcional, destacándose por el compromiso en el ejercicio de sus funciones”.
Esta burla a los familiares de Mauricio e Ismael intenta justificarse en la excusa de que no hay nada que impida ascender a Duarte porque “han tomado intervención de su competencia las Juntas de Calificaciones correspondientes, la Auditoría General de Asuntos Internos y la Dirección de Personal”.
El ahora teniente primero Cristian Daniel Duarte, clase 1974 y legajo 158.459, disparó a sangre fría sobre Ismael “Beiby” Perussatto (de 20 años) y sobre Mauricio Andrada (de 17 años), en un supuesto “arrebato” que hasta ahora no ha sido probado. Duarte sacó su arma reglamentaria y, en lo que intenta hacer pasar como legítima defensa, gatilló siete veces contra los jóvenes, según muestran las pericias realizadas en el lugar del hecho, en calle 71 entre 23 y 24.
“Beiby” murió al instante, mientras que Mauri estuvo 40 días luchando por su vida. Falleció el 17 de marzo de 2014 en el Hospital San Juan de Dios.
Desde el primer momento la familia de Mauri y las organizaciones que la acompañamos venimos exigiendo el inmediato apartamiento de Duarte de la fuerza. También pedimos a la Auditoría General de Asuntos internos del Ministerio que conduce Granados que tome cartas en el asunto y no encubra a estos asesinos de uniforme.
Duarte está acusado de “doble homicidio en ocasión de robo” y sin embargo sigue activo en la fuerza y portando su arma en la calles de La Plata. Con más de un año de instrucción, la causa judicial no ha mostrado avances. Hace un tiempo el Juzgado de Garantías Nº 1 de La Plata creyó la versión de Duarte y dispuso su sobreseimiento. Frente a ello la Fiscalía Nº 6 y la mamá de Mauricio como particular damnificada, apelaron la decisión. Ante esto, la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal, presidida por Raúl Dalto, revocó el sobreseimiento y dispuso la elevación a juicio. A su vez la a Comisión Provincial por la Memoria presentó un informe sobre el caso pidiendo que se garantice el acceso a la verdad y se produzca un debate pleno.
El Fiscal de la causa, Marcelo Romero, comunicó a la Dirección de Asuntos Internos el mismo día del hecho, hace un año y medio, el procesamiento de Duarte por homicidio. En las últimas actuaciones de la causa, el fiscal Romero afirmó que “la versión brindada por el imputado no es conteste con las conclusiones periciales arribadas”. Esas dudas llegan incluso a las afirmaciones del principal testigo del hecho que, intentando corroborar la versión de Duarte, según Romero “no resultan en un todo coincidente”.
Aún así, el asesino Duarte sigue libre, portando arma y escalando posiciones en la fuerza. Y mas allá de que su carrera se decida en un proceso interno administrativo, la voluntad de mantener policías acusados de homicidio de jóvenes pobres dentro de la fuerza, y ascenderlos como si nunca hubieran tenido una mancha en su historial, es una decisión política. Hacemos cargo al Gobernador Daniel Scioli y a sus ministros de Seguridad, Alberto Granados, y de Justicia, Ricardo Casal, por esta clara muestra de que la efectividad de su “combate a la delincuencia” significa el fusilamiento cotidiano de los pibes de nuestro pueblo.
Este no es un caso aislado, porque ya son más de 4.300 las personas asesinadas por el aparato represivo del Estado desde 1983 a la fecha, en sus distintas modalidades de “gatillo fácil”, torturas y asesinatos en sede policial o penitenciaria. La mayoría son jóvenes pobres de entre 15 y 25 años. Y eso no es una casualidad, sino una política de Estado.
Del mismo Estado que prefiere vaciar de presupuesto los programas sociales en la provincia, para reforzar su “lucha contra la inseguridad” saturando nuestros barrios con la policía Bonaerense, la Bonaerense 2 y ahora la Policía Local.
Por eso no creemos en soluciones mágicas o electoralistas para problemas sociales complejos. Sólo la lucha y la organización popular os ayudarán a cambiar el estado de cosas.
POR TODO ESTO EXIGIMOS:
- Justicia por Mauricio Andrada e Ismael Perussatto.
- Apartamiento de la fuerza y Juicio Ya! al policía Cristian Daniel Duarte.
- ¡Basta de gatillo Fácil! ¡Ni un/a pibe/a menos! Scioli, Granados y Casal son responsables.
COLECTIVO CONTRA EL GATILLO FÁCIL
Familiares y amigxs de Mauricio Andrada, Familiares y amigxs de Omar Cigarán, COB La Brecha, Colectivo Piedra Papel y Tijera, Olla Popular de Plaza San Martín, , Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, Patria Grande, HIJOS La Plata.
martes, 26 de mayo de 2015
Los casos de Lesa Humanidad que implican al juez Piombo
DOS MANCHAS MÁS AL TIGRE
Horacio Piombo es juez desde hace 37 años y tuvo varios fallos polémicos.
Además de los sonados fallos en los que benefició a violadores con fundamentos canallescos, el juez Horacio Piombo tiene varios pasados acumulados. Su actuación en los '80 en el juzgado de Instrucción N° 8 de La Plata y como profesor en la Escuela de Oficiales de la Bonaerense es menos conocido que su desempeño como camarista liberando policías responsables de las desapariciones de Andrés Nuñez y Miguel Bru en los '90. Pero aquí sumamos los casos Segalli y Tresaco, que complican su rol como juez de la última dictadura militar, para seguir exigiendo que los cómplices civiles del Terrorismo de Estado sean juzgados y condenados, al igual que TODOS los responsables de uniforme, de Milani hacia abajo.
En su fallo de Noviembre de 2010 por crímenes de Lesa Humanidad cometidos contra detenidos políticos en la Unidad 9 del SPB en La Plata, el TOF 1 de nuestra ciudad incluyó el caso de Guillermo Oscar Segalli.
Guillermo era programador de computadoras y estudiaba arquitectura. Militaba en el PRT. Fue detenido junto a su esposa, María Alonso, en La Boca el 11 de agosto de 1976 y llevado a la Comisaría 24 de Capital Federal. De alli los condujeron a Coordinación Federal, al Departamento de Policía y el 26 de agosto lo pusieron a disposición del PEN. El 1 de septiembre lo trasladaron a la Unidad Nº 2 de Villa Devoto y en octubre de 1976 lo trasladaron a la Unidad 9 de La Plata, durante el traslado le hicieron simulacros de fusilamiento y lo golpearon salvajemente. Lo metieron en el "pabellón de la muerte" de la U9.
El 26 de enero de 1978 salió publicada en los diarios la libertad de Guillermo y otros detenidos a disposición del PEN. La familia de Guillermo comenzó a prepararse para su liberación. Lo visitaron el 1ro de febrero, como lo hacía todas las semanas, y lo encontraron feliz y esperanzado por la próxima liberación. El 3 de febrero se lo llevaron de la cárcel, junto con Gonzalo Carransa y Miguel Domínguez. De allí los desaparecieron.
EL TOF 1 detalla en su fallo que dentro del Legajo del Servicio Correccional de Segalli, se encuentran diversos oficios, entre ellos, en causa 42.817, un recurso de habeas corpus donde el Juez Horacio Piombo solicitó a la Unidad 9 que remitiera actuaciones en original sobre la libertad de Segalli. En respuesta a ese oficio, el titular de la Unidad 9, Abel Dupuy, aseguró por escrito que “la soltura del causante se produjo el día 2 de febrero a las 0:05 horas, lo cual se halla registrado en este establecimiento” en los libros de novedades de la Oficina de Control, en la oficina de guardia y en la sección Ropería. Contestaba Dupuy que los libros estaban a disposición del juez y que la libertad de Segalli “se efectuó en forma normal, como la de todo otro detenido”, pese a reconocer que “no se labraron actuaciones alguna”.
El 12 de octubre desde el Juzgado se solicitó la orden de soltura de Segalli, y hora de recepción de la misma en la Unidad y el 16 de octubre de 1978, respondieron desde la Unidad, adjuntando copia de la orden de soltura: “Destaco a VS que el mensaje Militar Conjunto se recibió en horas de la tarde procediéndose a pedir a Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires si el mismo registraba captura, regresando el chofer a cargo de dicho trámite a las 23:15 del día 2 de febrero, luego de las tramitaciones de práctica (entrega de prendas provistas y particulares, cancelación de cuenta en contaduría entrega de elementos de valor si los registrare y su paso por la sección sanidad
para revisación médica), el mismo recuperó su libertad a las 0:05 horas”.
En las audiencias del juicio “Unidad 9” se escucharon numerosos testimonios que relataron la manera en la que Segalli, Carranza y Domínguez fueron retirados de sus pabellones para ser liberados a una hora por demás insólita y que a todos los detenidos preanunciaba un final infeliz. En el tiempo que duró la detención de Segalli, sus familiares tramitaron la opción para que pudiera salir
del país con destino a Francia, México e Italia, a la que no se hizo lugar. El mecanismo de liberar presos para después desaparecerlos fue firmado en este caso por Lorenzo Alfredo Núñez, Jefe sección registro de Internos; figura su sello y el del jefe del penal, Abel Dupuy. Tanto Dupuy como su segundo, Elbio Osmar Cosso, fueron condenados por este y otros crímenes probados. Caso que nunca fue investigado por Piombo.
El otro caso se refiere a Mónica Susana Tresaco, secuestrada por personal policial el 2 de agosto de 1977, cuando se encontraba con su familia en su casa de Banfield. En el juicio por el CCD La Cacha, que llegó a sentencia en octubre de 2014, quedó probado que Mónica estuvo privada ilegítimamente de la libertad en el La Cacha por un período que no se pudo precisar con exactitud, pero que comprende desde la fecha de su secuestro hasta al menos el 7 de agosto de 1977. Mónica se encuentra desaparecida. Los sobrevivientes Fernando reyes, José Luis Barla y María Silvia Bucci dieron cuenta de su detención en “La Cacha”.
Durante la instrucción del expediente, el TOF 1 de La Plata recibió un informe de la Comisión Provincial por la Memoria, con base en información de la Dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense referida a los casos del juicio, entre ellos el de Mónica.
Además de su ficha personal fechada en julio de 1980, con domicilio, ocupación y el antecedente de “solicitud de paradero”, la DIPPBA poseía un legajo referido a Mónica que daba indicio de la actuación de los jueces que rechazaban habeas corpus a los familiares de desaparecidos y luego negaban su búsqueda ante requerimiento formal.
Ubicado en la Mesa “DS” - Varios - Sección C, con el Nº 14.819, y caratulado como “Paradero de José Francisco Flores, y otros”, el legajo se iniciaba en agosto del '79 y se cerraba en cinco meses más tarde. Mencionaba a Mónica y solicitaba a la Policía de la Provincia de Buenos Aires que informe si se encontraba detenida bajo su jurisdicción: La respuesta fue negativa, pero el legajo contiene registro de 4 recursos de habeas corpus presentados por su padre Horacio Tresaco ante los jueces Schutere, de Lomas de Zamora (contestados negativos el 26-8 y el 27-7), y Piombo (respuesta negativa, 4-8) y Adamo (respuesta negativa el 9-8).
Por el caso de Mónica fueron condenados en 2014 los genocidas Jaime Smart, Gustavo Cacivio, Héctor Acuña, Roberto Balmaceda, Ricardo Fernández, Isaac Miranda, Emilio Herrero Anzorena, Anselmo Palavezatti, Carlos Romero Pavón, Carlos Hidalgo Garzón, Rufino Batalla, Raúl Espinoza y Claudio Grande .
Desde el espacio Justicia Ya La Plata, en los respectivos alegatos en los juicios “Unidad 9” y “La Cacha” hemos insistido con el pedido de que se investigue a los jueces cómplices de la dictadura. Pedimos que se remitieran a los Juzgados Federales N° 1 y 3 de La Plata los testimonios y documentos pertinentes que habían surgido en los debates orales y que mencionaban a los jueces y ex jueces Dres. Héctor De la Serna, Héctor Adamo, Julio Burlando, Leopoldo Russo, Carlos Mayón, Joaquín Chávez, Ángel Nelqui Martínez, Pedro Luis Soria, Carlos Altuve, Luis Cayuela, Antonio Borrás, Antonio Garro, Santiago Herrera Paz, Enrique Schuttere y, como no podía faltar, Horacio Piombo. Solicitamos que se investigue su participación en complicidad con el esquema del Terror de Estado, por la verdad histórica en el caso de los ya fallecidos, y por su responsabilidad concreta en los casos en que siguen en actividad.
Es la oportunidad de hacerlo.
HIJOS La Plata
Mayo de 2015












