Basta de domiciliarias a los genocidas! * SI NO HAY JUSTICIA... HAY ESCRACHE * A dónde vayan los iremos a buscar!

martes, 6 de noviembre de 2012

Justicia?


Otra sentencia nos encuentra…otra injusticia se cristaliza…otra posibilidad de impunidad se confirma.
El 2º Juicio a los genocidas de la región nos permite decir, una vez más, que estamos ante un Poder Judicial selectivo que restringe el derecho de defensa de los pobres y al mismo tiempo facilita la impunidad de los autores de los más graves crímenes de la historia nacional. Pensemos si a estos criminales que han asistido al “evento jurídico” durante poco más de 7 meses, les corresponderá una condena igual a aquella que soportan la mayoría de los presos comunes y de los luchadores populares procesados por reclamar sus derechos o si serán beneficiados con el reguero de favores a los que nos tiene acostumbrados este Estado.
Cómo se entiende el concepto de justicia si hay un Poder Judicial que favorece a aquellos que asesinaron a una generación en pos del sostenimiento de un sistema capitalista que aún hoy sigue en pie y a aquéllos que en estos tiempos llevan a cabo los más atroces delitos como el gatillo fácil o la trata de personas?
La represión a organizaciones de trabajadores, el gatillo fácil, la tortura y también la desaparición de personas siguen siendo política de Estado, no puede ser de otra forma en una sociedad dividida entre ricos y pobres. Son 195 las personas contabilizadas como desaparecidas desde 1983. El kirchnerismo, que hizo de los desaparecidos de la dictadura una bandera, es responsable de más de 67 casos de desapariciones, superado sólo por los diez años menemistas con casi 80 desaparecidos. Ayer la doctrina de “Seguridad Nacional”, hoy la política de “Control Social” como clara continuidad de un sistema represivo e injusto. Ayer el subversivo, hoy el joven morocho y pobre culpable de la inseguridad.
Por ello es que a partir del inicio de los juicios a los represores de la última dictadura, desde HIJOS Alto Valle hemos manifestado nuestro absoluto repudio hacia su ejecución y posterior condena. Por qué?
Porque el mismo sistema que desde antes del año 1976 -porque no debemos olvidarnos del accionar de los grupos paramilitares como la Triple A- reprimió, asesinó, violó, torturó y desapareció militantes de todas las banderas ideológico-políticas es el mismo que hoy, más de 37 años después quiere impartir “justicia”. Porque al avalar, invisibiliza y torna en víctima la lucha popular volviéndola cosa juzgada ofreciendo solo un paliativo que acalla voces, ideas y dolores de tres generaciones y de una sociedad toda.
Porque desde las acciones del Estado actual no existe una reivindicación de la lucha revolucionaria de nuestros viejos, sino un encuadramiento jurídico social de los crímenes cometidos que llevan a la victimización y la invisibilización de los movimientos revolucionarios argentinos del ´70, quienes lucharon explícitamente no sólo contra el estado de facto, sino contra el capitalismo voraz que impedía la plena realización de una sociedad igualitaria.
Porque la apropiación de la militancia por parte del Estado nacional no hace más que confirmar la capacidad de metamorfosearse del sistema capitalista en el que seguimos viviendo. La oficialización de las prácticas, los lenguajes y los símbolos que ayer transportaban la fuerza del proyecto emancipador se visualizan al agregar el 24 de marzo de 1976 como feriado en el calendario nacional, al crear museos para la memoria, al cooptar a los organismos de Derechos Humanos, al convertir en funcionarios a aquellos que alguna vez estuvieron de “este lado” de la militancia; el Estado legitima la lucha de los familiares de desaparecidos, y al legitimarla la anula, le quita el más alto valor que sus ideas y acciones promovían: ser revolucionarios y luchar por el cambio social.
Porque 300 genocidas presos en 9 años de juicios no es justicia, 3.500 jóvenes asesinados por el gatillo fácil no son excesos, 66 personas asesinadas por la represión directa a manifestaciones no son excepciones, 195 desaparecidos por razones políticas no es democracia, es capitalismo.
Porque la justicia a cuentagotas sigue inclinando la balanza hacia la impunidad, ya que a más de 9 años de caídas las leyes de impunidad son 313 los genocidas procesados muertos impunes contra 261 condenados.
Porque basta ver las condenas del juicio por “La Escuelita” en el año 2008 para comprender de qué estamos hablando: de todos los condenados a cárcel común en aquélla ocasión, siete de ellos gozaban de prisión domiciliaria a los 90 días de dictado el fallo.
Porque los juicios de este año lo único que logran es seguir consolidando esta parodia jurídica de este Estado injusto y represor; porque la impunidad pasea en los juzgados es que sabemos que sólo caminando la calle y en la movilización popular, como lo hacían nuestros viejos y sus compañeras y compañeros, es donde estos genocidas sentirán el peso de sus condenas.

· No hay justicia, hay escrache
· Justicia popular
· Reivindicación de la lucha revolucionaria de nuestros viejos

Votar esta anotación en Bitácoras.com