NO AL 2x1 - Basta de domiciliarias a los genocidas! * SI NO HAY JUSTICIA... HAY ESCRACHE * A dónde vayan los iremos a buscar!

miércoles, 1 de octubre de 2014

ALEGATOS CCD LA CACHA - Justicia YA!

DESCARGAR y VER Alegato COMPLETO!



INDICE:
1. Presentación 2
2. Introducción 2
3. Los Genocidas
3.1 Zonificación. 7
3.2 Actas, Reglamentos y Ordenes que marcaron el accionar Represivo de la última dictadura Militar 7
3.3 Reglamentos y Ordenes que marcaron el accionar del Destacamento de Inteligencia 101 como unidad de Inteligencia del Ejército 11
3.4 Articulación entre las distintas fuerzas 15
4. Relación de La Cacha con otros CCDs y coordinación con otras fuerzas 26
5. Iglesia y dictadura 31
6. Genocidas civiles 32
7. Actuación del cuerpo médico policial 34
8. Los Compañeros.
8.1 Movimiento obrero 48
8.2 Movimiento universitario 49
8.3 Organizaciones políticas 51
8.4 Conscriptos 52
9. Embarazadas 53
10. Historia de la causa La Cacha. Mecánica de Juzgamiento y desguace 60
11. Delitos sexuales y sus consecuencias. Solicitamos cambio de calificación 66
12. Allanamientos y robos 73
13. Condiciones de vida en el CCD 74
14. Resistencia y solidaridad en el campo 75
15. Efectos psicosociales de la represión 76
16 Calificación legal 82
17. Autoría 95
17.1 De la ley penal aplicable 97
17.2 Concurso de delitos 100
17.3 Cambio de Calificación. Homicidios 100
18. Imputación 102
19. Atenuantes y agravantes 124
20. Acusación 125
21. Petitorio 143 

1.- PRESENTACION
Como hicimos en aquel primer juicio desde la declaración de la nulidad de las leyes de impunidad, que se llevó adelante contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, vamos a alegar un colectivo de abogados: Ailìn Álvarez, Carolina Vilchez y Pía Garralda en representación de la querella unificada, integrada por la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, organismos que, junto a la Asociación de Profesionales en Lucha (APEL), Centro por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Comité de Acción Jurídica (CAJ); Federación Universitaria de La Plata (FULP); HIJOS La Plata; Liberpueblo; Unión por los Derechos Humanos, integramos el colectivo Justicia YA! La Plata y la querellante particular María Laura Bretal, Norma Aquìn, Nora Gutiérrez Penette, Inés Paleo y Silvia Cavecchia.
Y finalmente lo hacemos también, habiendo pasado 8 años de impunidad, por nuestro compañero Jorge Julio López, desaparecido por segunda vez el 18 de Septiembre de 2006; quien seguramente de no ser por este secuestro y desaparición, estaría presente en esta sala.
En primer lugar, a fin de evitar reiteraciones innecesarias, plantearemos oportunamente, en los puntos en los cuales exista coincidencia, las adhesiones al Alegato Fiscal.

2.- INTRODUCCION
Para comenzar este alegato, creemos importante destacar que si hoy estamos acá, acusando a los imputados en este juicio, es producto de la enorme lucha que han dado las organizaciones defensoras de los derechos humanos, sociales, políticas, los sobrevivientes, los familiares y todos los que desde el inicio de la dictadura y durante estos años, hemos luchado incansablemente contra la impunidad de los crímenes cometidos desde el aparato del Estado. Muchas de las personas que declararon en este juicio dieron cuenta de esta incansable lucha contra la impunidad.
Manifestamos que luego del extenso debate oral, consideramos demostrado que los delitos que aquí se juzgan no son hechos susceptibles de ser valorados aisladamente, sino que constituyeron parte de un plan sistemático de exterminio, un proceso genocida que llevaron adelante las fuerzas represivas del país, en forma sistemática y organizada desde el propio Estado; y que así solicitaremos que se lo reconozca y califique. La militarización del país comenzó mucha antes del golpe, la Triple A, el decreto de aniquilación de la subversión, el golpe policial (Navarrazo) en Córdoba en febrero del ’74, la militarización de la cuenca del Paraná con motivo de la huelga de los metalúrgicos de Villa Constitución, desapariciones y asesinatos por motivos políticos, son sólo algunos antecedentes.
Ya en dictadura, el Estado centralizó la organización del terror a través de la persecución, el hostigamiento, la desaparición forzada, la tortura, el asesinato, la apropiación, el encarcelamiento, las violaciones, abusos y el exilio de miles de personas, con la finalidad de exterminar a aquellos que participaron en todos los niveles de organización de la vida social argentina: partidario, estudiantil, gremial, cultural, barrial, etc., quienes luchaban por una sociedad sin opresión y sin explotación. Estos grupos organizados fueron el obstáculo para el afianzamiento y la consolidación del sistema político, económico, social y cultural de las clases dominantes, por lo que se constituyeron, para estos genocidas, en el grupo nacional a eliminar.
Dicho disciplinamiento fue necesario para alinear al país de acuerdo a las necesidades de los países imperialistas y para aumentar la explotación de la clase trabajadora y del pueblo en su conjunto.
El entender que los crímenes aquí juzgados son hechos individuales y sentenciarlos como tal, implicaría, a nuestro entender, una grave lesión no sólo a la justicia real, sino también a la construcción histórica necesaria para que hechos como los comprobados en este debate no se repitan. Y así sea por apegos a interpretaciones arcaicas y formalistas del derecho penal o para justificar de alguna manera (teoría de los dos demonios, estado de guerra interior, etc.) ¿ no lo hiciéramos, negaríamos no sólo la reparación por justicia real, sino también la posibilidad de sanear, aunque sea en parte, el daño social producido por los crímenes cometidos por la dictadura instaurada en marzo de 1976.
No es éste el primer genocidio perpetrado en nuestro país, pero sí lo es la posibilidad histórica, hecha en base al esfuerzo de víctimas sobrevivientes, familiares, testigos, organismos de DDHH, organizaciones sociales y sectores populares de juzgar y construir verdad.
El intento de amedrentar a los testigos, la desaparición de Jorge Julio López, el asesinato a Silvia Suppo, las amenazas de todo tipo, incluso las proferidas a viva voz por imputados dentro del propio espacio en donde se los juzga, siguen siendo posibles producto de una justicia parcial, fragmentada, desguazada, instruida en base a criterios que pueden parecer caprichosos pero que niegan implícitamente el carácter sistemático y planificado de los crímenes cometidos por el Terrorismo de Estado.
El CCD y E La Cacha, creado en el Área 113 del Comando del 1er Cuerpo del Ejército funcionó entre mediados del ‘76 y fines del ’78, en la antigua planta transmisora de Radio Provincia, al lado de la Cárcel de Olmos Fue uno de los CCD más sofisticados de la dictadura, por la participación que tuvieron el Ejército, la Marina, las Policía Bonaerense y Federal, el Servicio Penitenciario Bonaerense y el SIE (Servicio de Inteligencia del Ejército)
Este juicio representaba la oportunidad histórica de investigar en conjunto la coordinación represiva, además de lo que fue una de las maternidades clandestinas de la zona.
Creemos comprobado a lo largo del debate oral, que la creación de este Centro Clandestino de Detención y Exterminio tuvo un fin específico y particular. No perteneció exclusivamente a ninguna fuerza, no dependía operacionalmente, sólo de Policía como los casos de Arana y prácticamente todas las comisarías y comandos; tampoco del Ejército como el reg. 7 y el SIE 101, o de la Marina como el BIM3, ni tampoco a los penitenciarios U9, Maternidad de Olmos, etc. La creación de este CCDy E estuvo dada en la necesidad de coordinación de los estamentos de inteligencia de todas las fuerzas del terrorismo de estado.
Una vez más, quedó en evidencia en este juicio, que este genocidio no hubiera sido posible sin la participación y el sustento de diversos sectores sociales. La arenga permanente desde el sector mayoritario de la Iglesia, que en su cruzada occidental y cristiana justificó hasta los vuelos de la muerte; los partidos tradicionales que aportaron gobernadores, intendentes y funcionarios a la dictadura; los grandes medios de prensa; el Poder Judicial que hoy clama por la República, y juró en masa por el Estatuto del Proceso (la mayoría de las leyes que se sancionaron bajo la dictadura genocida hoy siguen formando parte de nuestro ordenamiento jurídico). Tampoco podemos dejar de mencionar a aquellos que se beneficiaron directamente al amparo del terror como la Sociedad Rural, banqueros, los grandes empresarios que a principios de febrero del año 1976 convocaron a un gigantesco paro patronal para denunciar las vacilaciones que percibían entre los militares para consumar el golpe; burócratas sindicales que aportaron listas donde se señalaban a los obreros combativos y pusieron interventores en los sindicatos al servicio de la represión. Todos constituyeron “la pata civil” del genocidio.
Sin embargo, por otro lado, y a pesar de un plan económico impuesto sobre la sangre de 30.000 compañeros detenidos desaparecidos y sobre el terror de todo el pueblo, escuchamos en estos debates cómo fue posible la resistencia. La de las madres y abuelas son un ejemplo, pero también en este Centro Clandestino de Detención y Exterminio y en las condiciones infrahumanas de tormento permanente a las que fueron sometidos los secuestrados, la palabra de aliento al compañero, el recordar nombres, teléfonos o direcciones para, en caso de lograr la salida del campo de concentración, contactar e informar a familiares de quienes permanecían desaparecidos, el intentar guardar el nombre de cada compañero, el conservar en la memoria un mapa del lugar, construido ante la imposición de la capucha, en base a pasos, orientado por voces, ladridos de perros, pasos de trenes, cantidad de escalones, etc. Hoy gracias a estas resistencias y a pesar de un estado que continúa organizado legal e institucionalmente para proteger los mismos intereses económicos que fueron los beneficiados por la dictadura, es que son posibles estos juicios, que como siempre decimos desde esta querella unificada, son los que tenemos y no los que queremos ya que seguimos exigiendo juicios a todos los genocidas y justicia por todos los compañeros.
A ustedes les consta, Sres. Jueces, que hemos sido muy críticos de cómo llega a esta instancia el presente proceso, de esta administración de justicia en cuentagotas, parcializada, distorsionada que se constituye como parte de una nueva construcción de impunidad.
Dicha impunidad se ha intentado desde el período dictatorial( por ejemplo la ley de autoamnistía), pero sin dudas ha perdurado bastante más allá de los límites de la dictadura. Establecido ya el régimen constitucional, el presidente RAÚL ALFONSÍN decidió que se publique la lista de víctimas elaborada por la CONADEP, pero se opuso a que se haga pública la lista de represores, también compilada por la CONADEP. Sin dejar de mencionar la Ley de Obediencia Debida y de Punto Final y los Indultos bajo el gobierno de Menem.
Pero fundamentalmente los represores juzgados por los crímenes que aquí nos convocan, continúan beneficiados por la persistente negativa del estado a la apertura integral de los archivos. A esta protección legal, basada en la desaparición de esta prueba documental y al intento de desprestigiar las pruebas testimoniales, apelan una y otra vez las defensas. Sin embargo esta negativa a la apertura de los archivos va mucho más allá, nos impide saber el destino de la inmensa mayoría de los compañeros detenidos desaparecidos, impide recuperar la identidad a más de 400 hijos apropiados, impide, en definitiva, el juzgamiento a miles de genocidas que continúan caminado libremente por las calles o muriendo tranquilamente en sus casas sin haber sido juzgados. La apertura de los archivos es una decisión política y judicial que exigimos al gobierno, para el esclarecimiento de esa etapa nefasta de la historia de Argentina, que ninguno de los juicios por genocidio que se desarrollan en la actualidad puede suplir.
Creemos que el genocidio es una construcción, tiene sus antecedentes y también sus consecuencias y el intento de la impunidad es una de ellas. La impunidad es, para los perpetradores, necesaria tanto para evadir las consecuencias legales y sociales de los actos cometidos, como facilitadora y posibilitadora de futuros actos a cometer. La utilización de la desaparición forzada por motivos políticos o sociales que suman más de 200 casos desde el regreso de gobiernos constitucionales, es una prueba de ello.
Que la causa que investiga la desaparición forzada de nuestro compañero Jorge Julio López no tenga ningún imputado, significa el encubrimiento a la policía bonaerense.
Esta impunidad ha hecho posible la reciente designación de Cesar Milani en la jefatura del Ejército, quien estuvo a cargo de una dependencia similar al 101 que aquí se está juzgando, la Dirección de Inteligencia del Ejército. Milani está siendo investigado por la desaparición del conscripto Alberto Agapito Ledo, Pedro Olivera y su padre, Alberto Olivera. Su designación implica un intento por parte del gobierno de devolver protagonismo político a los militares, esta vez bajo un disfraz “nacional y popular”.
Si el decreto de eliminación de la subversión es el antecedente al que apelan los genocidas como el que los habilitó a cometer los crímenes de lesa humanidad que realizaron, nos preguntamos ¿qué es lo que podrá justificar en el futuro la implementación de la ley anti-terrorista? No es ajeno a esta impunidad el Proyecto X como forma de espionaje. En este mismo debate hemos escuchado lo sucedido cuando el enemigo a espiar es el que protesta y se opone al hambre, la desocupación y la miseria o, como cuando las fuerzas legales apelan a la ilegalidad con el fin de criminalizar a quien se manifiesta. Los cinco mil procesados por luchar, la condena arbitraria a prisión perpetua a los petroleros de Las Heras bajo testimonios obtenidos mediante la tortura, la constante represión que sufren los trabajadores que están enfrentando las suspensiones y los despidos, el gatillo fácil, la desaparición de Luciano Arruga, los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán , Carlos Fuente Alba, la continuidad de burócratas sindicales como Gerardo Martínez, actual Secretario general de la UOCRA, quien fue integrante del Batallón 601 del Ejército, el asesinato de Mariano Ferreyra por parte de una burocracia sindical entrelazada con el Estado, el gobierno, y con la complicidad de la policía, son algunos ejemplos de la continuidad de las políticas represivas contra los trabajadores y el pueblo que se desarrollan al cobijo de esta impunidad.
Este juicio es fiel reflejo del proceso de juzgamiento en todo el país, que en 10 años sólo ha condenado a 403 represores por 2400 víctimas en 104 juicios en todo el país. Ello representa el 20% de los 2.000 genocidas procesados en estos años. El año 2013 representa un estancamiento de juicios llegados a sentencia: 16 en todo el año, contra 25 concluidos en 2012. Este juicio era también la oportunidad de comenzar a juzgar los delitos sexuales cometidos en los CCD, pero juzgarlos en conjunto al resto de los demás delitos del plan genocida. Así lo entendemos, y así lo pidió la querella del espacio Justicia Ya La Plata. Pero la Justicia sigue sin hacerse cargo de estos planteos.
En La Plata, se llegó a fines de 2013 con 46 represores condenados en 10 juicios fragmentados, mientras hay otros 80 represores a la espera de ser juzgados. Es decir que el proceso que el Estado propone cerrar en 2015, no incluye para el Circuito Camps (29 CCD en toda la zona) más que 150 represores.
Esta forma parcial de juzgar a los genocidas -que se reproduce en prácticamente la totalidad de los juzgados del país- resulta funcional a los intereses políticos, tanto de aquellos que pretenden mantener la impunidad absoluta, como de quienes pregonan que es suficiente con juzgar a unos pocos asesinos paradigmáticos. Estos reclamos, no se dirigen sólo al tribunal o al Poder Judicial, los dirigimos con mayor énfasis al poder político que, ante esta práctica judicial, que no genera soluciones reales sino que reitera un discurso vacío.
Por esto, señores jueces, hacemos nuestra la responsabilidad de dejar aquí sentado que no es simplemente objeto de nuestra intervención que se pruebe la autoría de cada caso particular, cada hecho, cada delito. Nuestro objetivo es mucho más ambicioso, es lograr que se juzgue y se condene a todos y cada uno de los genocidas y que se los juzgue y condene por todos y cada uno de los compañeros secuestrados, desaparecidos, torturados y asesinados.

DESCARGAR y VER Alegato COMPLETO!



SEGUIR LEYENDO [+]

viernes, 26 de septiembre de 2014

A 24 Años sin Andrés Nuñez!

Sábado 27 de septiembre
13 a 19 hs – 7 entre 56 y 57
Radio Abierta – Arte – Bandas


Andrés Alberto Nuñez fue secuestrado en su domicilio la madrugada del 27/9/90 por personal de la Brigada de Investigaciones de La Plata, y con la excusa del robo de una bicicleta fue llevado a esa sede (61 e/12 y 13) donde lo torturaron hasta la muerte. Luego condujeron su cadáver a un campo en General Belgrano (Estancia El Roble) donde lo incineraron sobre una chapa dentro de un tanque australiano en desuso.
A 24 Años del secuestro, asesinato y desaparición de Andrés, sus familiares y amigos ratificamos nuestra voluntad inquebrantable de buscar verdad y castigo a todos los responsables de los hechos. El caso de Andrés fue símbolo de continuidad de las prácticas represivas con que la Maldita Policía Bonaerense de la dictadura siguió actuando durante la gestión de Eduardo Duhalde, Alberto Piotti y Pedro Klodzyck en los ’90, y que hoy nos sigue asesinando por gatillo fácil a un pibe de los barrios cada 28 horas.
La causa por el crimen de Andrés es una muestra más del oscuro entramado de complicidades políticas, policiales y judiciales: el campo donde encontraron a Andrés pertenecía al comisario de la Brigada de Lanús, Mario “Chorizo” Rodriguez, y el puestero del lugar se apellidaba, como dos de los responsables materiales y políticos del caso, Gerez Duhalde.
En diciembre de 2010 los policías Víctor Dos Santos y Alfredo Gonzalez fueron condenados a perpetua por torturas seguidas de muerte, sentencia confirmada en agosto de 2012. Pero no actuaron solos. Durante 20 años el coautor del crimen, Luis Raúl Ponce, estuvo prófugo de la justicia. Recapturado en agosto de 2012 en una cinematográfica persecución en Neuquén, Ponce fue procesado en la causa Nuñez y está requerido por delitos de lesa humanidad en la Causa 271 (Residual de Comisaría 5ta) por su actuación en dictadura en ese CCD. Fue mencionado por Jorge Julio Lopez en su testimonio de 2006.
Uno de los máximos responsables de la muerte de Andrés, el policía Pablo Martín Gerez, permanece prófugo. La familia de Andrés pide a los ministros Alak, Casal y Granados que arbitren los medios para detener a este peligroso criminal para poder enjuiciarlo.
El ex juez Amilcar Vara (destituido en 1998 en juicio político por encubrimiento en la causa Miguel Bru y en más de 27 casos de crímenes policiales) fue mencionado en el juicio Nuñez de 2010 por varios testigos como cómplice de las torturas a Andrés en la Brigada. Tras años de titubeos de los fiscales para pedir su procesamiento, Vara murió impune en marzo pasado y se llevó los secretos de dos décadas de complicidad judicial-policial.
Pese a los veloces sobreseimientos del juez Ricardo Szelagowski, reemplazante de Vara en la causa, en mayo de 2013 la Suprema Corte bonaerense resolvió que no está prescripta la acción sobre otros 5 policías responsables del asesinato y ocultamiento del cuerpo de Andrés. Y en marzo de este año, apoyándose en la doctrina surgida de los casos “Bulacio” y “Bueno Alves”, dijo que el caso de Andrés es una “grave vulneración a los DD.HH.” y que se impone “extremar la diligencia judicial” para procesar y juzgar a los responsables.
Pese a los gobiernos que dicen defender los Derechos Humanos, las fuerzas de seguridad han asesinado en todo el país desde 1983 a más de 4.000 personas con el gatillo fácil, las torturas y el fusilamiento público. La Bonaerense es denunciada por más de 1.200 casos mensuales de aplicación de tormentosen sedes policiales. Las desapariciones de Iván Torres (Chubut 2003), Jorge Julio Lopez (La Plata 2006), Luciano Arruga (La Matanza 2009), Daniel Solano (Río Negro 2011), Facundo Rivera (Córdoba 2012) y Cesar Monsalve (Trelew 2013) a manos de las distintas policías provinciales engrosan la lista de más de 200 casos de desaparición forzada vinculada a motivos sociales y políticos registrados en las últimas 3 décadas.


Por todo esto, la lucha por justicia en el caso de Andrés no está concluida. Por la condena a Ponce, Gerez, y todos los cómplices, exigimos:
*JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES
DEL ASESINATO DE ANDRÉS NUÑEZ.
*QUE BUSQUEN Y ENCUENTREN AL PRÓFUGO GEREZ YA!
*BASTA DE MUERTES POR TORTURAS EN COMISARÍAS Y CÁRCELES.
* JUICIO Y CASTIGO A LOS DESAPARECEDORES DE LOPEZ, ARRUGA, SOLANO Y TODOS LOS DESAPARECIDOS EN “DEMOKRACIA”.


Familiares y Amigos de Andrés Nuñez
HIJOS La Plata

Contacto:
Mirna Gomez (viuda de Nuñez) (0221) 155968507
Julio (HIJOS La Plata) (0221) 155892221

Ernesto Ferreyra (Abogado de Mirna) (0221) 155069885

SEGUIR LEYENDO [+]

lunes, 22 de septiembre de 2014

Estos son los GENOCIDAS de la CACHA!



Desde Justicia Ya! convocamos a organizaciones gremiales, políticas, estudiantiles y todos quienes quieren justicia a acompañar los alegatos en el juicio La Cacha el día miércoles 24 de Septiembre a las 13hs. (aproximadamente).

Cárcel común, perpetua y efectiva a todos los genocidas por GENOCIDIO y por todos los compañeros.


Los esperamos!!!!!!
30.000 compañeros desaparecidos presentes!!!
Ahora y siempre!!!!

Miércoles 24/9 - 13hs - Calle 4 e/ 51 y 53


ESTOS SON LOS GENOCIDAS... Perea Luis Orlando, Fernández Ricardo Armando, Grande Claudio Raúl, Amigo Miguel Ángel, Cacivio Gustavo Adolfo, Di Pasquale Jorge Héctor, Balmaceda Roberto Armando, Herzberg Juan Carlos, Acuña Héctor Raúl, Herrero Anzorena Emilio Alberto, Romero Pavón Carlos María, Palavezatti Anselmo Pedro, Miranda Isaac Crespín, Espinoza Raúl Ricardo, Batalla Rufino, Hidalgo Garzón Carlos del Señor, Etchecolatz Miguel Osvaldo, Garachico Julio César, Gargano Eduardo, Luján Horacio Elizardo, Smart Lamont Jaime.

SEGUIR LEYENDO [+]

miércoles, 17 de septiembre de 2014

A 8 AÑOS SIN LOPEZ

CON MILANI, BERNI Y GRANADOS CONTINÚA LA IMPUNIDAD
Y LA REPRESIÓN

A 8 años de la desaparición de Jorge Julio López desde HIJOS La Plata sentimos la enorme necesidad de hacer un repaso de todas las actividades y medidas de lucha que llevamos adelante para impulsar el esclarecimiento del caso y el juicio y castigo a los responsables de su secuestro. Por eso hoy 18 de septiembre de 2014 retomamos todas y cada una de las consignas que gritamos durante estos 8 años de lucha inclaudicable.

APARICIÓN CON VIDA YA! - 1 AÑO DE IMPUNIDAD K!
Resultaba estremecedor escucharnos coreando esa consigna nuevamente. Ninguno de nosotros deseaba estar aquel 18 de septiembre de 2006 en la Plaza San Martín cantándola. Pero ahí estábamos, y éramos muchos miles. Mientras nosotros, junto con los Organismos de DDHH y las organizaciones del campo popular, cortábamos calles, pintábamos murales, escrachábamos genocidas vinculados con la primera desaparición de López,  desde el gobierno se ejercían todo tipo de maniobras para encubrir su secuestro.
Desde el presidente Kirchner que exigía (no se sabe muy bien a quién, siendo que él era la autoridad máxima) que apareciera “el compañero Tito”, al Gobernador Felipe Solá, que encomendó a la bonaerense para la investigación, creando una comisión cuyos responsables fueron partícipes de la dictadura, o Aníbal Fernández, por entonces ministro del Interior, que declaró que "López podría haber ido a visitar a una tía", hasta los dolorosos dichos de Hebe de Bonafini , quien en momentos en que debería haber colocado todo el esfuerzo en la exigencia de búsqueda del compañero, sembró dudas sobre su condición de militante, manifestando que “había que investigar a López porque vivía en un barrio de policías”, revictimizando a la víctima una vez más!


ELLOS SABEN DÓNDE ESTÁ!  - 2 AÑOS DE IMPUNIDAD K!
En un año entero de impunidad en la  investigación se desecharon todo tipo de pistas trascendentes, aportadas por el esfuerzo de los querellantes, en un proceso instruido por jueces cómplices que tenían fuertes vinculaciones con la institución policial directamente involucrada en el caso, cuyo mayor logro fue haber frustrado toda posibilidad concreta para conocer la verdad.
En ese momento la bonaerense contaba entre sus filas con más de 9.000 efectivos que participaron del terrorismo de Estado, a los cuales el entonces Ministro de seguridad León Arslanián decía que “NO LE RESPONDÍAN”.
Así fue como a 24 meses de la desaparición de Julio, se puso en la superficie lo que estaba oculto: las relaciones de poder que integran una trama extensa de complicidades, para la cual la impunidad es necesaria, como sostén de sus políticas centrales, y para esto el aparato de poder muestra que hay “solidaridades corporativas”, y que tienen a sus congresales, a sus legisladores, a sus jueces. Pero también se tienen a sí mismos. Y ahí están para recordarlo.


SILENCIO K = IMPUNIDAD! - 3 AÑOS DE IMPUNIDAD K!
La primera  desaparición de Julio López fue en dictadura, en noviembre de 1976. Su segunda desaparición ocurrió el día de los alegatos en el juicio a Etchecolatz. Pero ésta no fue la última porque después de 3 años de silencio y negación, se instaló su  tercera desaparición marginado su caso  de la agenda del “gobierno de los derechos humanos” y de todos los medios de “comunicación”. Su nombre jamás fue ni siquiera pronunciado por la presidenta Cristina Fernández cuando el caso conmovió al país y, en particular, a la ciudad de La Plata, de la cual ella es oriunda.


FALTA LÓPEZ FALTA JUSTICIA! - 4  AÑOS DE IMPUNIDAD K!
Durante los 4 años que siguieron a la desaparición de López fueron continuas las desviaciones en la investigación para encontrar a sus secuestradores, y fue nula la decisión política por parte de los Estados Nacional y Provincial para identificar y castigar a todos los culpables. Al comienzo la investigación en la Justicia ordinaria fue una simple búsqueda de paradero, desconociendo el hecho como una desaparición forzada. De los 18 represores mencionados por López en su testimonio ninguno fue investigado. El allanamiento judicial a los genocidas detenidos en Marcos Paz fue sólo una requisa cantada, y la agenda secuestrada a Etchecolatz nunca se indagó. Y recordemos que indicios como el cadáver calcinado aparecido en Punta Lara, las llaves encontradas en el jardín de la casa de López, o el rastrillaje mediático del ministro Casal en Parque Pereyra nunca fueron aclaradas, y fueron plantadas para generar falsas expectativas en el caso. En cuanto a las pistas firmes fueron todas enviciadas por la Bonaerense, la SIDE y los JuecesArnaldo Corazza y Manuel Blanco para garantizar impunidad.


LOPEZ VOTA! - 5 AÑOS DE IMPUNIDAD K!
La burla de 3 décadas de gobiernos constitucionales nos encontró a los 5  años de la desaparición de Julio López con un Estado que lo llamó a  votar en las PASO en la Escuela Especial N° 535 de Los Hornos, como si nada hubiera sucedido. Y el pedido del colectivo “Justicia Ya!” para que se constate en los padrones la condición de “Elector Ausente por Desaparición Forzada” a favor de López, fue contestada por el Juez Blanco diciendo que “no existían razones que me habiliten para proceder del modo pretendido”. Para completar el cuadro, las elecciones PASO tuvieron como candidato a Concejal suplente en la lista del Frente Para la Victoria en Berisso al hijo mayor de López, Rubén, quien encabezó la escandalosa denuncia de su familia contra quienes “no lo cuidaron a López”, por lo tanto “responsables de la desaparición por no haberle brindado protección en el juicio”: los jueces del proceso contra Etchecolatz y los querellantes.


6, 7, 8 AÑOS SIN LOPEZ! – 6 AÑOS DE IMPUNIDAD K!
A la segunda desaparición de López siguieron los secuestros de Juan Puthod, Luis Gerez, Víctor Martínez y el asesinato de Silvia Suppo en Santa Fe. Todos ellos también fueron testigos en juicios contra genocidas. Ninguno de estos hechos fueron esclarecidos, y todos tuvieron la finalidad de amedrentar a los futuros declarantes y frenar los juicios contra los genocidas.
El de López tampoco fue el único caso de un desaparecido en “democracia” ya que también los casos de Arruga, Rivera Alegre, Solano y tantos otros continúan IMPUNES. Además durante los últimos períodos constitucionales hay  más de 4.000 casos de gatillo fácil, en los cuales la Policía Bonaerense, principal fuerza en armas del país, encabeza el ranking de asesinatos.


NI VIVITO NI COLEANDO. DESAPARECIDO EN DEMOKRACIA! - 7 AÑOS DE IMPUNIDAD K!
En mayo de 2013, mientras la ciudad de La Plata apenas sobrellevaba el crimen social de las inundaciones, el gobierno Kirchnerista dio una muestra más de su habitual cinismo. En el acto de inauguración de la nueva Biblioteca del Colegio Nacional, la presidenta Cristina Fernández desvarió durante media hora regalando notebooks y citando a Charly García, mientras comparó a la dictadura con su gobierno y afirmó que "por suerte hoy nadie puede desaparecer, y estamos todos vivitos y coleando”.
Esta provocación de venir a la ciudad donde faltan Andrés Nuñez, Miguel Bru y Jorge Julio López a pintar un presente color de rosa, es digna de un gobierno que mantiene en el más absoluto silencio que a 7 años de su desaparición, en la causa López no hay ningún imputado, ni procesado, ni detenido. Las últimas novedades de la causa las hemos generado los organismos de DD.HH: la campaña de Habeas Corpus en 2013 y la denuncia del caso ante la CIDH (OEA) este año.


CON MILANI, BERNI Y GRANADOS CONTINÚA LA IMPUNIDAD Y LA REPRESIÓN
A la continuidad de  las política económicas burguesas le importa poco la fachada que asuma el Estado, en democracia o en dictadura siempre tendrá a mano el esquema represivo de modo legal o del otro. Lo concreto es que la violencia más cruda, aquella que el poder ejerce para construir hegemonía en una sociedad dividida en clases, está hoy  en manos del genocida Milani, del fascista Berni y del sheriff Granados, quiénes son los encargados de dar continuidad a las desapariciones forzadas, al gatillo fácil, a la represión a los trabajadores y al espionaje a las organizaciones populares no alineadas.
Por todo esto desde hace 2.920 días venimos exigiendo a los poderes ejecutivo, judicial, y legislativo que impulsen de manera concreta y efectiva la investigación y esclarecimiento YA del secuestro y desaparición de Jorge Julio López. Porque mientras se sigan violando los derechos humanos seguiremos tomando las calles en contra del Estado represivo, gobierne quién lo gobierne, en contra del olvido y el silencio, y en pie de  lucha por Julio López y por los 30.000 detenidos-desaparecidos.


A 8 AÑOS SEGUIMOS DICIENDO:

JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES DE LA DESAPARICIÓN DE LOPEZ.
JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS POR TODOS LOS COMPAÑEROS.
RESTITUCIÓN DE TODOS LOS JÓVENES APROPIADOS EN LA DICTADURA.
NO AL TRASLADO DEL BNDG. POR LA UNIVERSALIZACIÓN DEL DERECHO A LA IDENTIDAD.

SEGUIR LEYENDO [+]

martes, 16 de septiembre de 2014

JORGE JULIO LOPEZ. A 8 años de la segunda desaparición forzada.


LOPEZ 

A 8 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio Lopez, en la causa no hay ningún imputado, ni procesado, ni detenido. Desde hace 2.920 días venimos denunciando que el encubrimiento que existe en la causa López obedece a una trama de complicidades policiales, políticas y judiciales con la impunidad.
Recordemos que el inicio de la investigación en la Justicia ordinaria fue una simple búsqueda de paradero, y significó el desconocimiento oficial del hecho como una desaparición forzada. Que de los 18 represores mencionados por Lopez en su testimonio ninguno fue investigado, y sólo están detenidos Garachico y Ponce en otras causas. Que el allanamiento judicial a los genocidas detenidos en Marcos Paz fue sólo una requisa cantada, y la agenda secuestrada a Etchecolatz nunca se indagó. Y recordemos que indicios como el cadáver calcinado aparecido en Punta Lara, las llaves encontradas en el jardín de la casa de Lopez, o el rastrillaje mediático del ministro Casal en Parque Pereyra nunca fueron aclaradas, y fueron plantadas para generar falsas expectativas en el caso. En cuanto a las pistas firmes como “Atalaya”, “Chicano” y “SPB” fueron enviciadas por la Bonaerense, la SIDE y los Jueces Arnaldo Corazza y Manuel Blanco para garantizar impunidad.

A comienzos de septiembre murió el juez Manuel Humberto Blanco, último juez de la causa Lopez. Recordemos que hace 2 años el Juez Blanco aprovechó una resolución en la residucal de la causa de Comisaría 5ta para desacreditar el testimonio de Lopez, calificarlo de “vago” e “impreciso”, y decir que “el albañil debería haber comunicado a los organismos correspondientes los aberrantes sucesos mucho tiempo antes” y que “lamentablemente, el tiempo transcurrido opera en detrimento de la búsqueda de la verdad”. El finado magistrado dejó esta opinión como legado en la causa Lopez. Un legado de impunidad donde se invierten los valores y las responsabilidades, donde el Estado siempre cuestiona y siempre sale indemne, y donde son las víctimas las que cargan con el peso de reconstruir el horror para obtener Justicia.

En este año, la causa Lopez se vió nuevamente envuelta en una interna policial: En noviembre del año pasado declaró ante el fiscal Rodolfo Molina, un policía federal retirado del área de Investigaciones, Claudio Correa, quien dijo tener información sobre el destino de Lopez y actuar supuestamente empujado por el remordimiento. Este fabulador dijo tener detalles del secuestro de Lopez, de su asesinato por agentes de la Bonaerense y del ocultamiento de su cuerpo en un camping de Mar De Cobo , partido de Mar Chiquita. En su inconsistente denuncia, fue parte de un operativo mediático del canal C5N, que difundió una entrevista exclusiva al supuesto testigo. Meses más tarde, la denuncia fue desechada por el fiscal Molina, al igual que otras 34 pistas de la causa, y el policía Correa apareció involucrado en las protestas por más seguridad en Mar Chiquita, en el medio del levantamiento policial del verano pasado.

Por decisión de la Cámara Federal, el nuevo juez provisorio en la causa Lopez, y subrogante en 1 de los tribunales federales que instruyen las causas contra los genocidas en La Plata, Adolfo Gabino Ziulu, es un conspicuo apologista de la última Dictadura Militar, profesor de Derecho de la Universidad Católica y ex tesorero del OPUS DEI en La Plata. Este personaje fue escalando en la Justicia bonaerense por mediación de Aníbal Fernández, y está denunciado en varias causas en el Consejo de la Magistratura y en el propio Tribunal UNO que ahora él mismo subroga. Como juez federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo, Ziulu prohibió en 2004 los piquetes en la autopista La Plata-Buenos Aires a pedido de la empresa Coviares Y en 2008 autorizó la instalación de una subestación de transformación eléctrica de la empresa EDESUR en la fábrica Rigolleau de Berazategui, pese a que los vecinos denunciaron que generaría un impacto letal en la salud de la población por efecto del electro-magnetismo.
Este personaje es el que va a tener por un tiempo en sus manos el destino de la causa Lopez.
Esta sería una oportunidad para que renovar al poder judicial en La Plata, ya que el Consejo de la Magistratura debe cubrir los cargos vacantes en los Tribunales Federales de competencia criminal y correccional, pero hasta ahora la Justicia sigue favoreciendo la impunidad sostenida de los crímenes del Estado.

Ante la inacción de la Justicia, y el silencio del poder político en el caso, los últimos años nos vimos obligados a ser las organizaciones querellantes las que aportamos novedades a la causa.
El año pasado hicimos la campaña de presentación masiva de Habeas Corpus por Lopez. Todos fueron rechazados con argumentos del tipo “no corresponde”, “resulta inadecuado” y “todas las medidas ya han sido evacuadas”.
Este año llevamos el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, pidiendo que la Comisión o la Corte se pronuncien sobre el tema, se anoticien respecto de los 8 años de encubrimiento, que se investiguen las responsabilidades de esta situación de impunidad y que se llame la atención al Estado para que hechos similares no vuelvan a ocurrir en el futuro.
Recordemos que el Estado argentino fue condenado por la Corte Interamericana en al menos DOS oportunidades, por las DOS figuras básicas en la actuación de sus fuerzas de seguridad: la detención irregular y torturas en el caso de Walter Bulacio (sentencia 2003) y la desaparición forzada en el caso de Iván Torres (sentencia de 2011).
En ambos casos, el Estado siguió desconociendo el accionar de sus fuerzas represivas, y aunque incorporó la figura de desaparición forzada a su ordenamiento legal, los casos se siguen produciendo.

Como lo presenciamos en el Juicio por La Cacha, los represores siguen amenazado a los testigos con total desparpajo.
REPUDIAMOS las gravísimas amenazas a una querellante, integrante del colectivo Justicia Ya! La Plata, por parte de uno de los imputados en el juicio, el represor Héctor Acuña, conocido como “el Oso”, en la audiencia de inicio de los Alegatos en este juicio.
Y EXIGIMOS a los Integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de La Plata las máximas sanciones para el represor, teniendo en cuenta que no es ésta la primera vez que este asesino se manifiesta agrediendo, amenazando y provocando al público integrado por sobrevivientes, familiares, militantes de organismos de DDHH, periodistas y ciudadanos. Lo hizo al comienzo del juicio y cada vez que pudo, insultando hasta a los jueces. Sostenemos que esta impunidad de acción de los genocidas es inadmisible en el ámbito de un Juicio, con los antecedentes que tiene esta ciudad, donde hace 8 años venimos denunciando la impunidad por la desaparición forzada de un testigo y ex detenido.

A 8 AÑOS SEGUIMOS DICIENDO: 
APARICIÓN CON VIDA YA DE JORGE JULIO LOPEZ. 
JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES DE SU SEGUNDA DESAPARICIÓN. 
BASTA DE AMENAZAS A LOS TESTIGOS EN LOS JUICIOS DE LESA HUMANIDAD. 
CONDENA AL ESTADO ARGENTINO POR SER RESPONSABLE DE ESTOS 8 AÑOS DE IMPUNIDAD. 

JUICIOS 

Ya llevamos 11 años de anuladas las leyes de impunidad gracias a la lucha de todo el pueblo. Son a la vez 11 años de gobiernos kirchneristas que no han resuelto las cuestiones de fondo referidas a la impunidad de ayer y de hoy en los crímenes de Estado.
A 38 años del golpe genocida sólo se ha condenado a 480 represores y cómplices de la dictadura en todo el país, por sólo 2.860 víctimas. Esa cifra, 480 represores condenados, sigue representando menos de 1 represor condenado por cada CCD y marca claramente que la pretendida “política de Estado” de investigar y condenar los crímenes del pasado en verdad sigue reproduciendo la impunidad.
Por ejemplo, los crímenes de todas las grandes zonas represivas del país en dictadura siguen impunes: 92 condenas en Capital Federal, 64 en las provincias del sur, 54 en Tucumán, 41 en Córdoba, 40 en la zona del conurbano oeste, 36 en Mar del Plata, 28 en Rosario. ¿Vamos a creer que esa fue la cifra real de ejecutores del genocidio en cada zona?
En nuestra ciudad, donde deberían investigarse los 29 CCD de la Bonaerense de Camps, más la actuación del Ejército y la Armada, se condenó hasta ahora a sólo 46 represores en 10 juicios parciales y fragmentados.

Desde el año pasado, se está juzgando a 17 represores por su responsabilidad específica en el CCD La Cacha, que funcionó entre mediados del ‘76 y fines del ‘78 en la antigua planta transmisora de Radio Provincia, al lado de la Cárcel de Olmos.
Este juicio representaba la oportunidad histórica de investigar en conjunto la coordinación represiva del Ejército, la Marina, el Servicio Penitenciario y de Inteligencia, además de lo que fue una de las maternidades clandestinas de la zona.
La Justicia tiene desde hace 31 años en su poder los relatos de los sobrevivientes sobre La Cacha, su funcionamiento y apodos de los represores. Pero el juez Manuel Humberto Blanco, que tuvo en sus manos durante 10 años la instrucción de la causa, la fragmentó y dejó afuera los casos de decenas de compañeros. Además, en más de 20 casos, la Justicia contempló sólo los secuestros y tormentos pero no los homicidios, pese a estar identificados hace años los restos de muchos compañeros asesinados y enterrados clandestinamente.
Este juicio era también la oportunidad de comenzar a juzgar los delitos sexuales cometidos en los CCD, pero juzgarlos en conjunto al resto de los demás delitos del plan genocida. Así lo entendemos, y así lo pidió la querella del espacio Justicia Ya La Plata en el juicio. Pero la Justicia sigue sin hacerse cargo de estos planteos porque es una justicia de clase y machista, y no tiene voluntad real de condenar todos los delitos que fueron parte del plan genocida.
En el futuro en nuestra ciudad, irán a juicio oral las causas por el Pozo de Banfield y por los crímenes de la Armada, pero esas causas también fueron fragmentadas y lejos están de representar la actuación real de los grupos de tareas en la dictadura.
Para completar este panorama, los juicios que vendrán en La Plata no superarán en conjunto los 150 represores procesados en unas 20 causas en instrucción.

JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS DE LA ÚLTIMA DICTADURA, A SUS CÓMPLICES CIVILES-JUDICIALES-RELIGIOSOS, Y A TODOS LOS QUE COLABORARON CON EL GENOCIDIO. 
QUEREMOS JUICIOS COMPLETOS POR CADA CCD, QUE INCLUYAN A TODOS LOS COMPAÑEROS QUE PASARON POR ESOS CAMPOS, Y TODOS LOS DELITOS QUE ALLÍ SE COMETIERON. 

BANCO DE DATOS GENÉTICOS 

En estos años el recorrido de la política de Restitución de la identidad de los hijos de desaparecidos apropiados por los genocidas no presentó grandes avances: si bien hubo 115 restituciones de identidad desde 1983, sólo 43 fueron realizadas en los últimos 11 años, y resta resolver más del 75% de los 500 casos denunciados hace décadas.
Todo lo que el Estado hace para devolver su identidad a los jóvenes apropiados es delegar su responsabilidad en los organismos de DD.HH, e impulsar campañas para que quien dude de su identidad se haga un ADN. Como en los últimos DOS casos resueltos, que los jóvenes se encuentren a sí mismos, es el fracaso de las políticas de Estado en este sentido.
Además, aunque hubo 76 militares, policías, médicos y civiles condenados específicamente por el delito de supresión de identidad, retención y ocultamiento de los menores, queda pendiente dilucidar la participación histórica y la responsabilidad penal de los jueces y médicos en la entrega de los niños, así como de los integrantes de la Iglesia Católica, verdaderos agentes de inteligencia de la represión, como Emilio Graselli, Mario Piki, y hasta el propio Jorge Bergoglio, que como tantos otros colaboraron con el plan criminal aportando información a los genocidas y ocultándola a los familiares de desaparecidos.
Además, está amenazado uno de los órganos clave para la restitución de los jóvenes apropiados: el kirchnerismo está empecinado en trasladar sin fundamentos el Banco Nacional de Datos Genéticos desde Hospital Durand a una nueva sede en el Ministerio de Ciencia y Tecnología. La jugada intenta convertir al Banco en la plataforma de un “Instituto de Genómica Humana” en sociedad con laboratorios y capitales privados del área de la salud.
Desde hace un año, organismos de DDH y organizaciones políticas y sociales venimos defendiendo la continuidad de la actual sede del Banco, en el Hospital Durand, y manifestándonos contra el desguace y vaciamiento. Además presentamos una medida cautelar en la justicia contencioso administrativa contra el traslado y planteamos la inconstitucionalidad de los artículos de la nueva ley del Banco que restringen su competencia a los casos de lesa humanidad del ’76 al ’83, porque atenta contra el derecho a la Identidad:
- excluye las causas judiciales vinculadas con desaparición forzada de personas ocurridas bajo gobiernos constitucionales,
- y obliga a todo aquel que necesite un análisis de ADN por un conflicto de filiación a pagar en laboratorios privados, cuando debería ser un servicio gratuito garantizado por el Estado.
La mejor muestra de que el Banco funciona perfectamente, y no es necesario su traslado, es que en los DOS últimos casos resueltos, Guido Montoya y Ana Libertad Baratti De La Cuadra, fueron comprobados científica E INCONTESTABLEMENTE por el actual Banco.

RESTITUCIÓN DE TODOS LOS JÓVENES APROPIADOS EN LA DICTADURA. 
NO AL TRASLADO DEL BNDG. 
POR LA UNIVERSALIZACIÓN DEL DERECHO A LA IDENTIDAD. 
JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS ENTREGADORES DE NIÑOS, APROPIADORES Y CÓMPLICES. 

HIJOS La Plata 
Septiembre 2014


SEGUIR LEYENDO [+]

lunes, 15 de septiembre de 2014

ELLOS SABEN DONDE ESTA. 18/09 17:30hs Plaza Moreno


SEGUIR LEYENDO [+]

lunes, 25 de agosto de 2014

GENOCIDAS DE “LA CACHA” - ¡¡¡LES LLEGÓ LA HORA!!!!

COMIENZAN LOS ALEGATOS EN EL JUICIO POR EL CCD “LA CACHA”


CONVOCAMOS A PRESENCIAR LOS ALEGATOS EN EL JUICIO
DESDE EL Miércoles 3 DE SEPTIEMBRE – 10hs - 4 ENTRE 51 Y 53

El Centro Clandestino de Detención “ La Cacha ” fue creado en el Área 113 del Comando del 1er Cuerpo del Ejército para desmantelar los últimos vestigios de resistencia organizada a la dictadura. Funcionó entre mediados del ‘76 y fines del ‘78 en la antigua planta transmisora de Radio Provincia, al lado de la Cárcel de Olmos.
Fue uno de los CCD más sofisticados de la dictadura, por la participación que tuvieron El Ejército, la Marina , las Policías bonaerense y federal, el Servicio Penitenciario Bonaerense y el SIE ( Servicio Inteligencia Ejército). Según los relatos de algunos sobrevivientes el nombre “ La Cacha ” estaba referido al personaje la bruja Cachavacha de la tira “Hijitus”, del dibujante García Ferré, que en un cínico paralelo utilizado por los represores “hacía desaparecer gente”.
Los primeros relatos sobre el lugar, su funcionamiento y apodos de represores los tiene la justicia hace 30 años, y fueron producidos por estimonios de sobrevivientes en Brasil en 1983 (grupo CLAMOR en San Pablo), y testimonios en la CONADEP y reconocimiento del predio 1984.
Anuladas las leyes de impunidad en 2003, y radicada la causa en el Tribunal N°1 de Humberto Blanco y Ana Cotter, hubo que esperar hasta enero de 2005 para que el expediente se moviera: el Fiscal Franco hizo una ampliación del requerimiento basada en un informe de la Secretaría de DDHH de la Provincia donde tres ex penitenciarios señalaron a sus colegas por participar en este CCD. Allí se hicieron las primeras indagatorias. Pero recién en diciembre de 2009, la fiscalía solicitó la detención de una veintena de imputados. Y se comenzó a fragmentar la instrucción, según Blanco por “la imponente cantidad de casos, el prolongado lapso de funcionamiento del campo y su complejidad”.
Entre febrero y marzo de 2010 se detuvo a 17 genocidas que actuaron como Personal Civil de Inteligencia, aunque poco después se liberó a varios de ellos, y se ordenó la captura de 3 prófugos: Ricardo Luis Von Kyaw (recientemente detenido en Panamá), Teodoro Aníbal Gauto (aún escondido en Israel) y Miguel Angel Amigo, recapturado y sumado al juicio a último momento.
En marzo de 2012 Blanco clausuró la instrucción y elevó la causa a juicio, incluyendo a sólo 17 genocidas por 127 casos. El juez fragmentó la causa argumentando que “a los efectos de no dilatar ni entorpecer el proceso corresponde efectuar una separación de causas” y generó un nuevo expediente “para proseguir con la investigación de los restantes delitos” donde ubicó a los genocidas prófugos y los casos de los compañeros que no tuvo en cuenta en esta etapa. Esto significó que se parcializaran las causas tomando sólo los casos del año 1977 y no incluyendo a todos, dejaron causas "residuales" de desaparecidos del 77 y dejaron para otro juicio futuro los desaparecidos de 1978 en el mismo CCD.
Hasta ese momento, el juicio incluía a sólo 2 responsables del mando político (el gobernador militar, General Ibérico Saint Jean y su ministro de gobierno Jaime Smart), 13 integrantes del Destacamento 101 (incluido su jefe Arias Duval), 2 penitenciarios (el “Oso” Acuña y su jefe Isaac Miranda) y 1 marino (Juan Carlos Herzberg).
En mayo de 2012 el coronel Arias Duval, el único acusado por los homicidios y la apropiación de bebés, murió impune mientras se realizaba el juicio “Circuito Camps”, con lo que escapó a la justicia la cabeza de mando de la Inteligencia Militar en la zona. Y en septiembre de 2012 murió impune el genocida Saint Jean. Ambos nombres pasaron a integrar la irreversible cifra de 360 represores muertos impunes en 10 años, 8 de ellos imputados en causa Cacha. De hecho, por esas muertes impunes, hubo que recaratular la causa con el nombre del represor “Hidalgo Garzón”, juzgado en hechos de Campo de Mayo y La Cacha , al que el juez Rozansky tuvo que quitar el beneficio del reposo en un geriátrico porque la joven apropiada por el genocida lo encontró andando en bicicleta como si nada.
Con un juicio como éste, fragmentado y tardío, se pierde la oportunidad de investigar en unidad el funcionamiento de la maternidad clandestina más grande de la zona, el rol operacional del esquema de inteligencia militar y la coordinación represiva entre los grupos de tareas de la Policía , Penitenciarios, de la Armada y del Ejército.
A pedido de parte de las querellas, se sumó al juicio la causa por los asesinatos en noviembre del ’76 de Marcelo Bettini y Luis Bearzi, donde están imputados Smart, Etchecolatz, Luján, Gargano y Garachico, uno de los represores mencionados por Lopez en su testimonio sobre los CCD de Arana.
Este juicio es fiel reflejo del proceso de juzgamiento en todo el país, que en 10 años sólo ha condenado a 477 represores por 2859 víctimas en 104 juicios en todo el país. Ello representa sólo el 25% de los 2.100 genocidas procesados en estos años.
En La Plata llegamos a fines de 2014 con 46 represores condenados en 10 juicios fragmentados, mientras hay otros 90 procesados a la espera de ser juzgados. Es decir que el proceso total de juzgamiento que el Estado propone no incluye para el Circuito Camps (29 CCD en toda la zona) más que 150 represores.

- Juicio y Castigo a todos los genocidas por todos los compañeros.
- Juicios completos por TODOS los delitos de cada Centro Clandestino de Detención.
- Por la restitución de la identidad de TODOS los jóvenes apropiados.
- Por Julio Lopez, Silvia Suppo y los 30.000 compañeros.

CONVOCAMOS A PRESENCIAR LOS ALEGATOS EN EL JUICIO
DESDE EL Miércoles 3 DE SEPTIEMBRE – 10hs - 4 ENTRE 51 Y 53

SEGUIR LEYENDO [+]

miércoles, 20 de agosto de 2014

BASTA DE GENOCIDIO AL PUEBLO PALESTINO


Buenos Aires, 23 de julio de 2014.
Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto
Héctor Timmerman
S/D
______________________________________
Ante la gravedad de la agresión del Estado de Israel contra la Franja de Gaza, agudizada por la invasión de tropas israelíes a la misma, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino reitera su pronunciamiento del día 16 de este mes, en el sentido de que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, que al momento supera las quinientas vidas humanas y miles de heridos, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación, que lleva ya 47 años. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar esta salvaje agresión  militar. Señalamos que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación, y no existe simetría posible entre ambas condiciones.
Consideramos que los actos del Estado de Israel están comprendidos entre los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto, definidos por el Estatuto de Roma, que nuestro país ratificó en febrero de 2001.
Constituyen un acto de Genocidio, porque comprenden la matanza general de la población palestina, incluidos sus ancianos, sus mujeres y sus niños.
Constituyen un Crimen de Lesa Humanidad porque comprenden asesinatos generalizados y sistemáticos de la población palestina,  que vienen a agravar la situación de apartheid en que esta población ya se encuentra,  e incluyen la privación del acceso a alimentos y medicinas por el empeoramiento de las condiciones de bloqueo preexistentes.
 Constituyen también Crímenes de Guerra porque todos los actos de la presente agresión comprenden el homicidio intencional de los dirigentes del pueblo palestino, y la destrucción de la infraestructura imprescindible para la vida en todo el territorio de Gaza (hospitales, escuelas, viviendas, etc.) a gran escala, ilícita y arbitrariamente.
El gobierno de Argentina, en su carácter de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene particular responsabilidad de cumplir con el propósito fundamental de la ONU de “tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión”.
Consideramos que toda declaración de repudio de la agresión israelí debe servir de base a acciones concretas que conduzcan efectivamente a frenar esta escalada de violencia, para que de una buena vez se pueda establecer un mecanismo que finalice en la creación de un Estado Palestino con capital en Jerusalén Oriental, que signifique paz y seguridad para todos los pueblos de la región sin excepciones. En definitiva, dar cumplimiento a las normas internacionales, únicas garantes de una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente.
En consecuencia, solicitamos por su intermedio al Gobierno Nacional que, como parte de estas acciones concretas, y en tanto esta grave crisis humanitaria no esté resuelta:
1.         Retire el embajador argentino ante el Estado de Israel,
2.         Realice por sí, y promueva en la ONU, un embargo militar al Estado de Israel, tanto de ventas como de compras,
3.         Suspenda en todos sus alcances el Tratado de Libre Comercio entre el MERCOSUR y el Estado de Israel,
4.         Suspenda toda compra gubernamental a empresas del Estado de Israel,
5.         Realice por sí, y promueva en la ONU, la efectiva asistencia sanitaria, alimentaria y toda otra ayuda humanitaria que pueda aliviar la crítica situación que vive la población de Gaza.

Atentamente
Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino
Adhiere Multisectorial La Plata-Berisso-Ensenada

SEGUIR LEYENDO [+]

viernes, 1 de agosto de 2014

CASO ANDRÉS NUÑEZ.

Pedimos que busquen al prófugo Gerez Ya! 


Desde Familiares y Amigos de Andrés Nuñez y las organizaciones abajo firmantes exigimos la detención del ex Oficial Inspector de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Pablo Martín Gerez, imputado y prófugo desde hace más de 20 años en la causa por el secuestro, torturas, asesinato y ocultamiento del cuerpo de Andrés Nuñez por agentes de la Brigada de Investigaciones de La Plata, hecho ocurrido el 27 de septiembre de 1990. 
Asimismo exigimos la pronta realización del juicio oral y público al comisario Luis Raúl Ponce, detenido en la misma causa hace casi ya 2 años, tras dos décadas de estar prófugo, y sin que se haya realizado hasta hoy el debate oral correspondiente. 

Pablo Martín Gerez, DNI N°14.907.946, fue oficial inspector de la Brigada de La Plata, y como tal comandó el grupo operativo que en septiembre de 1990 secuestró a Andrés Nuñez de su casa de Villa Elisa. Oriundo de General Belgrano, Gerez aportó la conexión para, junto al comisario Mario “Chorizo” Rodriguez, proveer el campo de aquella localidad donde descuartizaron, quemaron y enterraron a Andrés, y que era custodiado por un primo suyo. 

La familia de Andrés ha pedido reiteradamente que el Estado se haga cargo de su responsabilidad para detener a este peligroso criminal y ponga a disposición herramientas para una investigación seria. En 2009, una abogada se presentó en la causa a nombre de Gerez que, aún prófugo, reclamaba la prescripción de la acusación. Ocupado en otros urgentes menesteres, ninguna estructura de inteligencia policial ni judicial tiró de esa piola para ubicar a Gerez. 
El ministerio de Seguridad de la provincia ha demostrado en estos años su real interés en la causa. 
En 2005, mediante Resolución N°1620 ofreció de 20 a 50 mil pesos a quien aporte información para localizar a Gerez. En la sección “Búsqueda de personas” de la página del Ministerio no se actualizan los datos desde hace 10 años, y aparece como instructor de la causa Nuñez el juez Horacio Nardo, ya jubilado. 
Los muchachos del Ministerio también separan a los “ex policías” de los civiles, y dividen los casos por el delito imputado. Curiosamente, en la sección de “ex policías” no hay prófugos por torturas o apremios ilegales. Hacen aparecer a todos como prófugos por “violaciones a los DD.HH.”, “robo-extorsión” y “asociación ilícita-encubrimiento”. A Gerez lo ubican como prófugo por “homicidio”, al igual que lo hicieron durante años con Dos Santos, Gonzalez y Ponce, y pese a que la causa Nuñez en instrucción y en el juicio en que se condenó a Dos Santos y Gonzalez en 2010, y que tiene en espera de juicio a Ponce, es por torturas seguidas de muerte. 

El ministerio que conduce Granados tiene una sección aparte para detallar las recompensas por estos prófugos, y por personas buscadas (no desaparecidas, claro). Naturalmente, el criterio de asignación de recursos para las recompensas obedece más a la publicidad del caso que a la gravedad de los delitos, sobre todo si son cometidos por agentes del Estado: 

Caso Lopez $ 1 millón 500 mil (desde 2010) 
Cuádruple femicidio La Plata $300 mil (desde 2012) 
Caso Arruga entre $ 20 mil y 70 mil (desde 2011) 
Caso Sandra Ayala Gamboa entre $ 10 mil y 70 mil (en 2009) 
Caso Candela Rodriguez entre $20 mil y 400 mil (en 2011) 
Caso Luis Raúl Ponce entre $ 20 a 50 mil (desde octubre 2005) (misma resolución que Gerez) 
Caso Luis Faresse 5 a 30 mil (desde 1998) 

Junto con el pedido por el oficial Faresse, prófugo desde 1998 y acusado de tormento seguido de muerte en perjuicio de Sergio Durán en la Comisaría 1a de Morón en 1992, los solicitados en causa Nuñez son los más antiguos de la sección de búsqueda que informa la cartera de Granados. 

La tardanza del Estado en llevar a juicio a estos criminales sólo genera más impunidad. 
En marzo pasado murió impune el juez Amilcar Benigno Vara, destituido en jury en 1998 por su complicidad en el ocultamiento de la verdad en 27 casos de gatillo fácil y torturas durante la década del '90. Vara fue juez y parte en la causa Nuñez: fue el primer instructor del expediente, para ocultar la fuga de los responsables, a la vez que uno de los testigos del expediente mencionó que en la noche del crimen el juez se habría presentado en la Brigada de La Plata y había recomendado desaparecer el cuerpo torturado y sin vida de Andrés. El juicio a Ponce, que tenía fecha para diciembre de 2013 y fue pospuesto, era la oportunidad de ampliar esa acusación y detener a Vara por este crimen. 
Y si bien eso no podrá ser, entendemos que están superadas todas las trabas dilatorias de la defensa de estos policías asesinos, y que no hay más excusas para llevar a Ponce a juicio ya mismo. Mucho más teniendo en cuenta que la Suprema Corte bonaerense ya se ha pronunciado ampliamente sobre la pretendida prescripción de este tipo de delitos. En mayo de este año resolvió que no está prescripta la acción sobre otros 5 policías responsables del asesinato y ocultamiento del cuerpo de Andrés, y poco después frenó el cierre de la causa por la “Masacre de Wilde”, hecho de enero de 1994 donde un grupo de policías de Lanús acribillaron de 200 tiros a un remisero y sus pasajeros con la excusa de confundirlos con delincuentes. La Suprema Corte ordenó seguir investigando estos dos casos al entender que se está ante una "grave violación de los derechos humanos con aptitud para comprometer la responsabilidad internacional del Estado". 

Andrés Alberto Nuñez fue secuestrado en su domicilio la madrugada del 28 de septiembre de 1990 por personal de la Brigada de Investigaciones de La Plata, y llevado a esa sede (61 e/12 y 13) donde lo torturaron hasta la muerte. Luego condujeron su cadáver a un campo en General Belgrano, Estancia El Roble, donde lo incineraron sobre una chapa dentro de un tanque australiano en desuso. El caso de Andrés fue símbolo de la continuidad de las prácticas represivas con que la Policía bonaerense de la dictadura siguió actuando durante la gestión de Eduardo Duhalde, Alberto Piotti y Pedro Klodzyck en los ’90, y que hoy nos sigue asesinando con el gatillo fácil a un pibe de los barrios populares cada 26 horas. 
En diciembre de 2010 los policías Víctor Dos Santos y Alfredo Gonzalez fueron condenados a perpetua por las torturas seguidas de la muerte de Andrés, sentencia confirmada en agosto de 2012. 

Por todo esto, la lucha por justicia en el caso de Andrés no está concluida. 

*JUICIO Y CASTIGO A PONCE, GEREZ Y TODOS LOS RESPONSABLES DEL ASESINATO DE ANDRÉS NUÑEZ. 
* EL PASO DEL TIEMPO SÓLO GENERA IMPUNIDAD. BASTA DE RETRASOS. 
*BASTA DE MUERTES POR TORTURAS EN CÁRCELES Y COMISARÍAS. 
*BASTA DE NUEVOS DESAPARECIDOS EN DEMOCRACIA. 

FAMILIARES Y AMIGOS DE ANDRÉS NUÑEZ 
HIJOS LA PLATA

SEGUIR LEYENDO [+]

miércoles, 30 de julio de 2014

QUE ZANNINI MUESTRE SUS LISTAS!

Juicios a los genocidas.



Este fin de semana, el kirchnerismo volvió a utilizar sus exiguos logros en la política de Juicio y Castigo para hacer campaña de cara a 2015. En su discurso en la Universidad de Córdoba por los 62 años de la muerte de Evita, a la vez plenario provincial de la obsekuencia cristinista, el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, duplicó inopinadamente las cifras reales de represores condenados en 11 años de anuladas las leyes de impunidad.

Según la crónica del acto publicada en el oficialista Página 12 por Marta Platía, Zannini dijo: “Por este gobierno, por su política de derechos humanos, hoy están condenados 1017 represores y hay 100 absueltos: una cifra que demuestra que esto es justicia, no revancha. Y ahí está Menéndez preso y condenado por el asesinato de un obispo. ¿Cómo no vamos a creer entonces en la política?”. El optimismo de Zannini es, por lo menos en materia de Juicio y Castigo, parcial e infundado. Quizás el secretario, encargado de evaluar los aspectos legales y técnicos de los proyectos de actos administrativos del Ejecutivo Nacional, no sea especialista en Lesa Humanidad ni deba serlo. Pero sus fuentes se contradicen incluso con las del Ministerio Público, el único organismo estatal que da a conocer abiertamente sus análisis y su base de datos nacional referidos al proceso de juzgamiento de los genocidas de la última dictadura.
En su informe de junio pasado, los fiscales informan de 531 represores condenados y 56 absueltos. Y eso que, a la cifra de sentenciados desde 2003, el Ministerio Público suma la decena de genocidas con mando condenados en el gobierno de Alfonsín en las Causas N°13 y N°44 del año 1984, y algunas sentencias que condenaron a apropiadores de hijos de desaparecidos antes de 2003, como la causa N°202 del año 1983. Pero demás la Procuración no deslinda en sus estadísticas entre condenas y condenados, o bien cuenta doble y hasta triple la cantidad de condenados en sus bases de datos cuando en realidad se trata de nuevas sentencias sobre las mismas personas. Una forma de hacer bulto para mostrar como avances lo que son pequeñas conquistas.
Quiźas el “Chino” Zanini es optimista porque desconoce que con 7 juicios parciales concluidos y 26 condenas en lo que va del año, las causas contra los genocidas se van desdibujando entre la repetición de imputados y el estiramiento indefinido de la obligación del Estado de investigar y condenar. Si 2013 significó 2 juicios menos que 2012, y consolidó el estancamiento del proceso de juzgamiento en dos decenas de juicios con un centenar y medio de condenas por año, la primera mitad de 2014 fue incluso menos productiva que aquel promedio.
Al 26 de Julio de 2014, fecha del discurso de Zannini en Córdoba, el Estado argentino sólo efectivizó 118 juicios orales con sentencia en todo el país. En esos 118 juicios estuvieron procesados 659 represores (muchos menos que los que el “Chino” da por condenados), y hubo como resultado 592 condenas sobre 477 represores, 62 (menos 4) absueltos y 6 muertos impunes mientras duraba el proceso, por un universo de 2859 víctimas. Esto quiere decir que sólo alrededor del 31% del total de los 2.100 procesados desde 2003 fue llevado a juicio, y un 25% de ese número de procesados fue condenado.
Si tomamos como dato los 600 Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en todo el país durante la dictadura, los 477 condenados siguen representando, a casi de 11 años de anuladas las leyes de impunidad, menos de 1 represor condenado por CCD. Esto marca claramente que la pretensión punitiva de estos procesos lejos está de representar la dimensión real del aparato represivo del Terrorismo de Estado.

En su discurso del pasado 24 de Marzo en la ESMA, Zannini habló de “521 represores condenados y 1.200 en proceso”. Allí, seguramente tras repetir números del Ministerio Público, estuvo más cerca de la realidad. Pero, por las cifras que tiró en Córdoba, pareciera que entre marzo y julio se hubiera hecho el doble de lo que llevó 10 años para que el Estado reconociera, investigara y castigara. En su alocución del sábado en Córdoba, el “Negro” Zannini (como le decían en Villa Nueva) apeló a su propia historia de militante juvenil en Vanguardia Comunista y rememoró “cuando hace 39 años estaba preso en la D2 escuchando cómo torturaban al Chicato Mozé (...) Fui a parar a la UP1, donde fusilaron a 31 compañeros. No somos improvisados”.

El “Chicato” Miguel Angel Mozé, quien fuera titular de la JP de Córdoba, fue fusilado junto con otros cinco presos de la Unidad Penal 1 el 17 de mayo del 76. El juicio por ese hecho, que llegó a sentencia en diciembre de 2010, fue el proceso más importante que se había hecho en el país hasta el momento. Allí se logró la condena de 24 represores, entre ellos Videla y Menéndez, aunque se absolvió a 7. Pero por más que le pese al optimismo de Zannini, ocurre que su Córdoba natal, sede del Comando del Tercer Cuerpo de Ejército, fue una de las provincias donde más se resistió a la dictadura y una de las más golpeadas por la represión, pero donde menos juicios se han hecho.
Si hubo 34 juicios en las jurisdicciones del Tercer Cuerpo, las 10 provincias del noroeste y Cuyo, Córdoba es la provincia más impune. La causa “Brandalisis” en Julio 2008, el juicio por los crímenes de la “D2” en diciembre 2009, por el “Comando Radioeléctrico” en marzo 2012, y la causa “Ayala” (residual de UP1) en julio del año pasado, hacen un total de 5 juicios, y 41 condenas a 37 represores, por los casos de 48 compañeros.
Córdoba, la provincia del actual secretario de Derechos Humanos Martín Fresneda, donde la represión de Estado mata a 1 pibe por mes. Córdoba, donde no se sentencia a un represor de la dictadura desde hace un año, sufre las mismas consecuencias que los otros 2 grandes distritos (Ciudad de Buenos Aires y La Plata) donde la llegada al debate oral de las causas grandes amenaza con retrasar la cantidad de condenas interanuales. Sólo si llegara este año a sentencia en la megacausa por “La Perla” en Córdoba (iniciado en diciembre de 2012), o en el tercer tramo de la Causa ESMA (que juzga a 68 represores), o por los crímenes del CCD La Cacha en La Plata (con 21 imputados), se podrían equilibrar las cosas al promedio de 150 condenas condenas anuales que se venía sosteniendo.

Quizás a Zannini, el “Octavo Candidato” del oficialismo a suceder a Kristina, no le interese saber que así planteados, estos procesos continúan reproduciendo la situación de impunidad porque sólo serán juzgados una serie de casos emblemáticos, altos mandos y reputados represores, mientras el conjunto de miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Inteligencia, o bien civiles, jueces, y curas que también planificaron y ejecutaron el genocidio quedará relegado a juzgarse en futuros inciertos debates o, si la tendencia actual se consolida, completamente libre.
La pereza que presenta la situación actual de la política de Juicio y Castigo, la palpable improvisación en la ejecución de herramientas que completen y aceleren el proceso, nos produce a muchos un efecto inverso al que debería generar la de una pretensión de Justicia: la sospecha de que cada juicio que se concreta fuera no la posibilidad de continuar avanzando con otras investigaciones por demás lejanas, sino la clausura del necesario esclarecimiento de responsabilidades sobre hechos, víctimas y verdugos que han sido arbitrariamente relegados de los debates que se han efectivizado.
Una clara convicción de los sectores que seguimos el camino crítico a este proceso que hoy analizamos, es que la investigación y sanción de TODOS los delitos cometidos por los verdugos de la dictadura militar es una responsabilidad indelegable del Estado, incluidos sus tres poderes constitutivos. Por todo esto denunciamos que no existe una voluntad real de condenar el carácter masivo y planificado de la represión, en un concepto, de reconocer que lo que aquí sucedió fue un Genocidio, y que todos, del primero al último de los verdugos, merecen castigo por formar parte del plan represivo.
Invitamos al secretario Legal y Técnico a mostrar las listas de “1017 condenados y 100 absueltos”. Las nuestras, actualizadas al 26 de Julio de 2014, están a disposición en este BLOG (Descargar Base De DATOS).  

HIJOS LA PLATA
Julio de 2014


SEGUIR LEYENDO [+]