Basta de domiciliarias a los genocidas! * SI NO HAY JUSTICIA... HAY ESCRACHE * A dónde vayan los iremos a buscar!

miércoles, 1 de abril de 2015

Murió la Madre de Plaza de Mayo María Esther Biscayard de Tello

ADIÓS A UNA LUCHADORA COHERENTE Y COMPROMETIDA



Con el dolor que nos produce la pérdida de una militante indispensable, desde la agrupación HIJOS La Plata despedimos a María Esther Biscayard de Tello, quien falleció en la mañana del 1 de abril de 2015 en el Hospital Italiano de La Plata.
Nacida en La Plata, Esther trabajó como docente y se vinculó a la lucha social desde las ideas del anarquismo. Fue militante antes de ser Madre de Plaza de Mayo. Compartió con sus hijos las tareas en Resistencia Libertaria, la organización anarquista que mantuvo viva la lucha libertaria en el auge de masas que significaron los años '70.
Desde el exilio en Francia, ayudó a organizar los grupos de solidaridad con los presos políticos de Argentina. Recorrió embajadas, consulados y denunció a la dictadura genocida.
La represión estatal le robó a sus tres hijos. Marcelo fue secuestrado el 9 de marzo del '76 en la sede del sindicato del Caucho de Córdoba. Pablo y Rafael en el Astillero de San Fernando donde trabajaban, en mayo del '78.
Al final de la dictadura también perdió a su sobrino, “Carlón” Pereyra Rossi, secuestrado junto a Osvaldo Cambiasso en Rosario y asesinado por un grupo al mando del represor Luis Patti. El juicio por este hecho aún no comenzó.
La vida le dio una nueva hija. Volvió en el ‘84, por sus nietos y para impulsar los juicios. Pero vinieron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y después los indultos. Ahí consideró que este país no merecía que se lo respete y se fue. Pero no se quedó inactiva, siguió difundiendo la lucha de las organizaciones de Derechos Humanos y el profundo humanismo de las ideas libertarias.
En 2009 se radicó definitivamente en La Plata, para dar testimonio en el primer juicio por los crímenes del circuito Atlético-Banco Olimpo, por donde pasaron sus hijos Pablo y Rafael.
Con un gesto de total humildad, y entusiasmada por nuestra propuesta porque la hacía volver un poco a la escritura, que había amado en su tarea docente, en 2013 Esther aceptó realizar el prólogo de nuestro libro “La Justicia a Cuentagotas”. Allí afirmaba: “Los crímenes de la dictadura nos obligan a la Memoria, a la búsqueda de la Verdad con la indispensable autonomía política y económica de las instituciones gubernamentales de turno. Nuestra lucha está por encima de éstas y no es una dádiva complaciente a sector alguno”.
Nos quedó una tarea pendiente. Desde fines de 2014 veníamos preparando su testimonio por el caso de su hijo Marcelo, en el juicio por los CCD La Perla y La Ribera que sustancia en Córdoba. La habían citado para comienzos de abril en la modalidad de tele-conferencia. Estaba resuelta a denunciar, como nos lo recordaba siempre, que el Terrorismo de Estado no comenzó el 24 de marzo del '76, y que el gobierno peronista anterior fue docente y no víctima de la barbarie militar. Nuevamente, los juicios que llegan tarde no son justicia.
Abrazamos a las familias Biscayard y Tello en estos momentos difíciles.
Y nos comprometemos a continuar la lucha que nos enseñaron las Madres, la de no olvidar, no perdonar y no reconciliarse.


María Esther en el Encuentro Nacional contra la Impunidad y la Represión - Diciembre de 2014
HIJOS La Plata
1 de Abril de 2015

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