Juicio a la CNU en La Plata
jueves, 18 de agosto de 2016
LOS VERDADEROS SOLDADOS DE PERÓN AL BANQUILLO (Parte 2)
martes, 9 de agosto de 2016
Otra domiciliaria a Etchecolatz - FINAL DEL JUEGO
Luego de que la justicia platense allanara el camino, los tribunales porteños otorgaron una nueva domiciliaria al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. La Cámara Federal platense decide sobre si hace o no efectivo el beneficio esta semana.
Otro tribunal Federal otorgo el beneficio de la prisión domiciliaria al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. Esta vez en la causa por los crímenes cometidos en los CCD de la Brigada de Monte Grande en Esteban Echeverría y la Brigada Güemes de Cuatrerismo (o “Protobanco”) ubicada en La Matanza.
La Sala I de la Cámara Criminal y Correcional Federal de CABA entendió que “se verifican circunstancias objetivas que aconsejan disponer que Etchecolatz continúe su encierro preventivo en su domicilio particular”. Los Jueces Jorge Ballestero y Eduardo Farah tomaron el fallo del TOF 1 de La Plata del 22 de julio pasado como base y, tal como hicieron los magistrados platenses ponderaron, muy por encima de la opinión del órgano médico de la Suprema Corte, la opinión personal del médico José Luis Franco, jefe del Área del Hospital Penitenciario Central de Ezeiza, en el sentido de que “ha visto deteriorarse a Etchecolatz en estos últimos meses”.
La causa por los Brigada de Monte Grande y “Protobanco” fue instruida por el juez Daniel Rafecas, quien la elevo a juicio al TOF 6 de CABA en diciembre de 2013 con 12 procesados, entre ellos Etchecolatz. Rafecas ya había negado el pedido de domiciliaria en esa causa recordando las condenas que recibió Etchecolatz en La Plata, sumadas a las imputaciones por el CCD “Protobanco”, donde dijo que “el estadío de desarrollo de la pesquisa y las pruebas pendientes de sustanciación, en especial, la relacionada con víctimas sobrevivientes y demás testigos, sin dudas vulnerables ante posibles maniobras destinadas a frustrar el avance en la búsqueda de la verdad
judicial”. En esa oportunidad Rafecas destacaba que el informe del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia del 5 de abril pasado señalaba claramente que el represor “presenta buen estado de salud aparente, sin signos de descompensación, ni de proceso agudo en evolución. Padece patologías clínicas compensadas y tratadas adecuadamente” y que “en tanto y en cuanto se cumplan las indicciones médicas en tiempo y forma, su salud no se verá afectada por deficiencias en atención”. Sin embargo, los jueces Ballestero y Farah, así como lo hicieron hace poco sus colegas Castelli y Michelli, compraron el argumento de la “razón humanitaria”.
La campaña de los abogados de Etchecolatz por su definitiva y efectiva domiciliaria no cesa: han presentado un recurso de Habeas Corpus, donde curiosamente reconocen que la situación del genocida se agravó también “a raíz de una huelga de hambre”. El recurso fue resuelto negativamente por la Sala III de la Cámara Federal de La Plata el 2 de agosto pasado. Allí los jueces Nogueira, Vallefin y Pacilio afirmaron que la vía del Habeas Corpus no correspondía y que ese medio de protección “no puede ser empleado para desplazar a los jueces propios de la causa en las decisiones que les incumben”.
Con la medida dispuesta por el tribunal de CABA, el genocida suma varias conquistas hacia su definitiva impunidad: ha conseguido la domiciliaria en la causa que lo condeno en 2006, dictada el 4 de agosto pasado y en los expedientes por el CCD “La Cacha” y por los casos “Favero/Alvarez”, otorgadas el 22 de julio pasado. Además se le dictó el cese de la preventiva en otros dos expedientes a disposición del TOF 1. Sólo conserva la prisión preventiva rigurosa en las causas “Circuito Camps” donde no se encuentra firme la condena que recibió en 2012, y en las unificadas “Pozo de Banfield/Pozo de Quilmes”, ya elevadas a juicio oral.
La situación se tensa cada vez más, porque si bien el TOF 1 de La Plata le concedió varias veces el beneficio sin hacerse efectivo, el cumplimiento de la medida quedó supeditado a lo que decida el resto de los tribunales a cuya disposición se encuentra. Además, frente a una intencionada posición que intenta argumentar una catarata de otorgamiento de domiciliarias como exclusivo efecto del gobierno Macri, nos permitimos recordar que según datos de los informes periódicos del Ministerio Publico Fiscal, por lo menos hace 4 años que el promedio de represores procesados y condenados con domiciliaria es del 40%. Fue del 42% en 2012, del 36% en 2013, del 40% en 2014 y del 41% en 2015. Con la persistencia del porcentaje, lo que ha variado es la cantidad acumulada de genocidas en sus casas, porque ha habido nuevas condenas y nuevos procesamientos, de manera que a julio de 2016 encontramos unos 462 represores gozando del beneficio. Los que describían desde 2006 la situación de los juicios como un avance ejemplar y sin fisuras, ahora desgarran sus vestiduras ante la cruda realidad.
Esta semana la justicia federal platense debe resolver el fondo de esta situación específica sobre Etchecolatz. Por eso nos sumamos a la convocatoria para mañana 10 de agosto a las 9:30 hs, a acompañarnos en las escalinatas de la Cámara Federal de La Plata –calle 8 y 50- para reclamar la NO CONCESIÓN de la prisión domiciliaria al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz.
Si la justicia llega a otorgar la domiciliaria efectiva Etchecolatz, estaremos consolidando un proceso que no es nuevo, pero que se agrava cada vez más. Desde HIJOS La Plata hemos escrachado en varias oportunidades al represor mientras estaba amparado en las leyes de impunidad o recibía beneficios disfrutando de su chalet de Mar Del Plata.
Volveremos al ruedo si tamaña afrenta a la lucha de todo un pueblo devuelve al símbolo de la represión en la provincia de Buenos Aires a un cómodo e impune final de sus días.
CÁRCEL COMÚN, PERPETUA Y EFECTIVA A TODOS LOS GENOCIDAS.
ADONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR.
JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES DE LA SEGUNDA DESAPARICION FORZADA DE JORGE JULIO LOPEZ.
HIJOS La Plata
9 de agosto de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
LOS VERDADEROS SOLDADOS DE PERON AL BANQUILLO (Parte 1)
Juicio a la CNU en La Plata
El 12 de agosto comienza el debate por una parte de los crímenes de la Concentración Nacional Universitaria en La Plata. En esta nota una síntesis de la causa y semblanza de los dos acusados en el juicio.
El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata informó hace poco que fijó fecha de inicio del debate oral y público en la causa N° 34000009/2005, donde se estipuló para el 12 de agosto “citación de las partes y asistencia personal de los procesados Carlos Ernesto Castillo y Juan José Pomares”. Pasados más de 40 años de los crímenes, la causa contra la CNU de La Plata llega a juicio de manera fragmentada y juzgará solo los casos de 7 víctimas en 3 hechos, de una lista total de más de 60 asesinatos aún impunes cometidos en nuestra cuidad entre 1974 y 1976.
LA CAUSA
El expediente se inició como Causa Nº9, con la carátula del apellido de una de las víctimas. Existen por lo menos otros tres tramos que investigan delitos cometidos por estas bandas tanto en el periodo previo al golpe como su actuación durante la dictadura.
A los primeros procesamientos dictados por el juez Arnaldo Corazza en 2011, y tras su retiro de la función, el juez Manuel Blanco como subrogante acumuló parte de la investigación en un cuerpo principal y dejó otra parte en instrucción. Ante el surgimiento de amenazas a uno de los sobrevivientes, en junio de 2012 la Sala I de La Cámara Federal de Apelaciones de La Plata resolvió que todos los testigos que tuvieron intervención en las actuaciones tuvieran identidad reservada y se les asignara un número para individualizarlos.
En marzo de 2015 el fugaz juez Jorge Di Lorenzo elevó la causa a juicio acusando a Castillo por secuestros, homicidio, violación de domicilio y robo en los tres hechos principales, y a Pomares por secuestro y homicidio en uno de los hechos.
En febrero del 76 los trabajadores del Hipódromo platense se hallaban en conflicto por salarios, habían acordado huelga y sus dirigentes habían sido amenazados por los pesados de la gobernación. El 12 de febrero de ese año fueron secuestrados en sus domicilios de zona norte de la ciudad Carlos Domínguez (presidente de la Agremiación de Empleados del Hipódromo) y el testigo-victima N 6 de este juicio, empleado del Hipódromo. El testigo 6 se escapó del baúl del auto en que lo llevaban en la ruta 11 a Magdalena, mientras el cadáver de Domínguez fue hallado el mismo día con 37 disparos al costado de la ruta 20 entre Vieytes y Magdalena. Un hecho posterior confirma el ensañamiento de la CNU con los trabajadores del Turf: los secuestros y asesinatos de Eduardo Julio Giaccio, Ernesto David Rojas y los hermanos Oscar Gerardo y Raúl Alberto Arabel, estudiantes universitarios y activistas gremiales en el Hipódromo, cometidos una semana después del crimen de Domínguez y que no forman parte de este juicio.
El segundo hecho se refiere a los asesinatos de Néstor Hugo Dinotto y Graciela Herminia Martini, quienes fueron secuestrados mientras circulaban en auto por Villa Elisa el 3 de abril del '76, junto a una pareja sobreviviente del hecho. Los sobrevivientes, testigos N 1 y 2 en este debate, relataron en el Juicio por la Verdad que la patota disparó a las ruedas del vehículo que ocupaban, y tras cargarlos en otro auto les hicieron un simulacro de fusilamiento en Camino Centenario, los llevaron a un descampado en donde torturaron a Dinotto y Martini. La pareja fue liberada en calle 2 y 32 de La Plata. Las víctimas aparecieron acribilladas al día siguiente en el barrio Los Porteños de City Bell, con las manos atadas en la espalda y los rostros tapados con sus ropas.
El tercer hecho a juzgar en el debate será el referido al secuestro y asesinato del militante de Montoneros Leonardo Miceli ocurrido el 19 de abril del 76 y realizado por un grupo de 20 mercenarios con armas largas y a cara descubierta. Miceli fue detenido en su casa del sur de la ciudad, el mismo día que Carlos Sathicq y Horacio Urrera. Los tres cuerpos fueron encontrados flotando en el arroyo Santo Domingo en Sarandí y entregados a los familiares desde la comisaría 4ta de Avellaneda.
Miceli y Sathicq eran empleados y delegados en la empresa Limpiolux, contratista de la entonces Propulsora Siderúrgica del grupo Techint para la limpieza de las instalaciones de su planta de Ensenada. Urrera era militante peronista, estudiante de derecho y delegado en Rentas, donde estaba enemistado con grupos de la CNU. Como dijimos, tanto el juez Blanco como Di Lorenzo fragmentaron la instrucción del caso pese a tratarse de un mismo operativo y con el mismo destino final, y elevaron a juicio solo el caso de Miceli.
REPRESORES CON BANCA
Tras un largo período de andanzas con las patotas de la CNU Castillo y Pomares fueron detenidos durante la dictadura. El 30 de abril de 1976 el Ejército, con el debido apoyo de la Unidad Regional La Plata de la policía, allanó la casa en que vivía el Indio con su madre. Hallaron un arsenal. Pomares fue detenido en mayo del mismo año cuando los grupos fueron desactivados por orden del jefe del Área de Operaciones 113 del Ejército, coronel Roque Carlos Presti. La caída en desgracia de la patota iba en consonancia con la voluntad de las Fuerzas Armadas de ejercer el monopolio represivo, y se cristalizó en la declaración como organización ilegal y posterior disolución de la CNU que determino la Ley 21.325 de julio del '76.
Sin embargo que estuvieran fuera de circulación no les impidió seguir actuando. En el testimonio del sobreviviente de los CCD de la Armada y Prefectura Luis Ricardo Córdoba, tanto en Juicios por la Verdad como en el juicio a la FT5, se afirma que aún presos en la Unidad 9 los grupos seguían accionando: “existía un grupo de detenidos, que después nos enteramos, era un grupo del CNU, y conversaba con nosotros y contaban un montón de atrocidades que hacían. En la Unidad 9 existía un grupo, que correspondía según ellos al C.N.U., entre ellos un tal Castillo, Pomares y otros. Para nosotros no estaban ni detenidos”. El dato fue corroborado por uno de los represores de la U9, el penitenciario Raúl Aníbal Rebaynera (alias el Nazi), quien en su indagatoria del juicio realizado en La Plata en 2010 ubicó a las patotas de la CNU como alojadas en el pabellón 11 del penal.
Salido de prisión con cobertura policial y militar, el Indio pasó a integrar los grupos de tareas de la dictadura en varios CCD del Circuito Camps. Con varias entradas y salidas de prisión en causas por robo y tenencia de armas, en los '80 se vinculó a los mandos carapintadas y trabajó para el Modín de Aldo Rico. Desde HIJOS La Plata lo escrachamos en su guarida impune en la ciudad en 1998. Detenido en la ciudad cordobesa de Villa General Belgrano en 2011 y defendido hoy por Gastón Ezequiel Barreiro y Fernando Buján, que ya han defendido a otros genocidas en juicios de La Plata, los letrados pidieron sobre Castillo un completo informe socio-ambiental por el SPF y examen mental por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema.
Al ser detenido en esta causa Pomares en julio de 2011 ocupaba el cargo de asesor en el bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires. Siempre vivió de cargos en el Estado: entró al municipio en la gestión de Julio Alak y se sostuvo hasta la de Pablo Bruera. Es defendido por Oscar Salas y Christian Romano, abogados que en total muestra de coherencia representan al comisario Luis Raúl Ponce en la causa por la desaparición de Andrés Núñez, y que pretenderán blanquear la imagen del “Pipi” con constancias de su pasado en el Servicio Penitenciario, el Hipódromo, la Lotería, la Legislatura, la Municipalidad y hasta un diploma de “militante ilustre del Partido Justicialista de La Plata”.
No es casual entonces que se supiera en noviembre de 2014 que un sobreviviente recibió durante dos años amenazas de un teléfono que, según determinó la Justicia, se hallaba en la Contaduría General de la Municipalidad de La Plata, en donde tenía un cargo alto la ex esposa de Pomares, Susana Gordillo, esposa del concejal por el FPV Fabián Lugli.
Ante este panorama, de los cerca de 80 testigos ofrecidos 17 tienen identidad reservada, principalmente quienes son sobrevivientes de los hechos y han reconocido a los verdugos. Según informó el TOF 1 “su efectiva participación en el proceso quedará supeditada al informe de riesgo respecto de la situación de los testigos” vía intervención al Centro de Asistencia a Víctimas “Fernando Ulloa” del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y de la tarea del Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CO.DE.S.E.D.H.).
EL JUICIO COMIENZA EL VIERNES 12/8 A LAS 10HS
EN LA SEDE DEL TOF 1 DE LA PLATA – 4 ENTRE 51 Y 53.
En la próxima nota: Los crímenes de las bandas armadas del peronismo de ultra derecha como crímenes de Lesa Humanidad, y el siempre pendiente debate sobre el rol del peronismo en el Terrorismo de Estado previo al golpe de 1976.
lunes, 25 de julio de 2016
GENOCIDA CON RAZÓN HUMANITARIA
Domiciliaria a Etchecolatz
El pasado 22 de julio el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata concedió el arresto domiciliario al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz en el marco de dos de las causas en donde fue sentenciado. Si bien la medida no se hará efectiva porque el represor está condenado en otras causas y detenido en procesos pendientes de juicio, este tipo de fallos sólo generan mayor impunidad a la vista de los sobrevivientes, familiares, organismos de Derechos Humanos y todos los que luchamos tantos años por cárcel común, perpetua y efectiva para los genocidas.
En su fallo, con votos favorables de los jueces Germán Castelli y Jorge Michelli y disidencia de Roberto Lemos Arias, el TOF 1 decidió hacer lugar a la solicitud de prisión domiciliaria de Miguel Osvaldo Etchecolatz efectuadas por la defensa oficial en las causas “La Cacha” (91003389/2012) y “Favero/Alvarez” (91133453/2013). La decisión, de concretarse, incluye la supervisión quincenal y presencial del beneficio de parte del Patronato de Liberados, más un sistema de vigilancia electrónica y con pedido al gobierno nacional de medidas necesarias para preservar la integridad física del represor y de terceros.
Para que no queden dudas de quién estamos hablando, se trata del ex Director General de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante el mandato de Ramón Camps, coordinador de las patotas de los más de 30 Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en dictadura en el conurbano bonaerense, hoy condenado a 3 cadenas perpetuas, más una sentencia de 25 años y otra de 7, todo ello por delitos gravísimos como el secuestro, tortura y homicidio de decenas de militantes políticos y por el robo de al menos una niña apropiada por los represores.
La defensa del genocida había pedido la domiciliaria apelando al artículo 32 inciso a) de la ley 24.660, que habilita el beneficio “al interno enfermo cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario le impida recuperarse o tratar adecuadamente su dolencia y no correspondiere su alojamiento en un establecimiento hospitalario”.
Desde comienzo de año dos informes médicos, uno del Hospital Penitenciario Central (HPC) de Ezeiza y otro del Cuerpo Médico Forense (CMF) de la Corte Suprema, venían sosteniendo la decisión de mantener al genocida con todas las atenciones necesarias pero en la cárcel. El único hecho nuevo fue una supuesta pérdida repentina y pasajera del conocimiento en el traslado de Ezeiza al CMF de la Corte en CABA, donde se lo derivó a la guardia del Hospital Ramos Mejía, y cuyo parte determino “buen estado de salud aparente, sin signos de descompensación, ni de proceso agudo en evolución” aún padeciendo “patologías crónicas compensadas y tratadas adecuadamente”. A mayor abundancia, el informe del CMF de la Corte determinó en abril pasado que el caso no encuadra en lo previsto en la ley para habilitar la domiciliaria y que “puede seguir cumpliendo su detención en el lugar donde se halla alojado”.
En mayo un nuevo informe del órgano médico penitenciario detalló nuevos episodios de descompensación y apuntó “el elevado riesgo que presente dichos episodios agudos y muerte súbita”. Ante esto el TOF 1 citó a declarar a los médicos del HPC, doctores José Francos y Nelsy Medina, quienes afirmaron que si bien podían darle una adecuada atención desde el punto de vista médico, sugerían la domiciliaria “considerando la situación desde una óptica humanitaria, la salud integral de un paciente con las características del caso, involucra la necesidad de un adecuado soporte social”, no sin afirmar que tiene la inestabilidad típica de la edad y “puede tener una descompensación tanto en una dependencia del Servicio Penitenciario como en su casa”. Ante esto, el CMF volvió a opinar que “el detenido se halla asistido de manera adecuada en su lugar de alojamiento actual”. Lo mismo hizo la fiscalía, y agregó que “un mayor ámbito de libertad podría importar serios riesgos procesales, tomando como parámetro el modo de comisión de los hechos y el rol central que cupo a Etchecolatz en los mismos”. Despejando que la justificación del pedido de domiciliaria fuera de orden médico, se instala así la discusión sobre el carácter humanitario de la detención. De allí solo restó el informe ambiental del reo realizado por el SPF, que indicó que su mujer Graciela Carballo lo visita en Ezeiza y que tienen contratada una prepaga que podría llevarlo en 15 minutos en una unidad de terapia intensiva desde su chalet del Bosque Peralta Ramos en Mar Del Plata al hospital más cercano.
Más allá de tediosas disquisiciones jurídicas, que no son nuestra tarea, como organización de Derechos Humanos venimos advirtiendo sobre el retardo que vienen sufriendo los juicios por delitos de lesa humanidad, y que producto de ese retardo impera lo que denominamos “impunidad biológica”: la muerte impune de casi 400 connotados represores en todo el país.
Además hemos criticado varias decisiones de beneficiar a los genocidas con domiciliarias por entender no sólo que el requisito de la edad no es una causal de aplicación automática para la concesión de la domiciliaria, sino que crímenes gravísimos como los que se están juzgando deberían quedar excluidos de beneficios mitigantes de la pena. En 2008 el Congreso tuvo oportunidad de debatir la cuestión con un proyecto del diputado Vargas Aignasse y no lo hizo.
Entendemos también que el Estado debe ofrecer todas las garantías de atención médica a represores procesados con prisión preventiva o condenados por este tipo de delitos. Pero en un país con justicia de clase el mismo Estado no garantiza condiciones de detención mínima a los miles de pobres diablos que superpueblan las cárceles provinciales y federales, y que se cansan de superar el límite legal para quien no tiene acusación o condena firme.
En particular sobre Etchecolatz, no podemos dejar de señalar que atravesó los distintos juicios que le tocaron con una conducta coherente: amenazó al tribunal, desacreditó a los testigos, provocó a los familiares de las víctimas y defendió el genocidio y a las instituciones que lo perpetraron. No hace falta recordar que esta señalado como virtual responsable de la segunda desaparición forzada de Jorge julio Lopez, de la que se cumplirán próximamente 10 años de derrotero de impunidad y complicidad.
Precisamente en el juicio de 2006, donde Lopez señaló a Etchecolatz como responsable de su secuestro y torturas y de una matanza de prisioneros indefensos en uno de los CCD de Arana, el abogado querellante Alejo Ramos Padilla logró que se le retirara el beneficio de la domiciliaria con que había llegado al juicio porque tenía un arma de fuego en su casa. En la misma casa donde ahora pretende volver. El TOF1 de entonces, integrado por el trio Rozansky-Lorenzo-Insaurralde le quitó el beneficio y lo consideró como “peligroso para sí y para terceros”. En aquella oportunidad, hace 10 años, su abogado defensor Luis Boffi Carri Pérez había pedido que conservara el arresto domiciliario porque “sufre una enfermedad terminal”. El TOF1 de hoy no tuvo en cuenta este antecedente.
Pero además, el represor se ha encargado en estos años de tensar la cuerda sobre sus beneficios hasta llegar al ridículo, como cuando denunció que en la cárcel no tenía peluquero ni pedicuro y argumentó que el pelo largo “vulnera el resguardo de higiene”. El incidente resulta nada frente a lo que hemos denominado el “efecto Etchecolatz”: la campaña de amenazas e intimidaciones contra el presidente del TOF1 y sus colaboradores con, según el propio magistrado, “una avanzada estructura logística con información sobre el entorno social y familiar de cada uno de los destinatarios”. La consecuencia de esa campaña fue que Rozansky se excusara de participar en todas las causas en las que esté procesado Etchecolatz y que lleguen a sus manos para realizar los juicios orales. Primera pulseada que ganó el comisario, que termina por elegir indirectamente quién lo juzga y quién no. El “efecto Etchecolatz” se repetirá y seguirá creciendo, si tenemos en cuenta que luego del juicio por la causa Favero, el represor está imputado en todas las causas grandes elevadas o a elevar, como las referidas a los Pozos de Banfield y de Quilmes, a la Brigada de Investigaciones de San Justo y a la residual de Comisaría 5ta-Arana-Brigada de La Plata. Sólo está excluido en las causas por los crímenes de la CNU y por el CCD de Infantería de 1 y 60. Así, el desempeño de un tribunal que comenzó su tarea condenando a Etchecolatz por Genocidio en 2006, comienza a desdibujarse en el rol de nuevos magistrados como Castelli y Michelli, más permeables a los planteos de los defensores de los genocidas y más preocupados por la razón humanitaria de las penas en delitos graves que por la responsabilidad del propio Estado de mantener a estos gerontes genocidas atendidos pero presos.
Desde HIJOS La Plata hemos escrachado en varias oportunidades al represor mientras estaba amparado en las leyes de impunidad o recibía beneficios disfrutando de su chalet de Mar Del Plata.
Volveremos al ruedo si tamaña afrenta a la lucha de todo un pueblo devuelve al símbolo de la represión en la provincia de Buenos Aires a un cómodo e impune final de sus días.
CÁRCEL COMÚN, PERPETUA Y EFECTIVA A TODOS LOS GENOCIDAS.
BASTA DE BENEFICIOS PARA LOS ASESINOS DE NUESTRO PUEBLO.
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS.
HIJOS La Plata
jueves, 14 de julio de 2016
TE VAMOS A EXTRAÑAR CACHITO!… SEGUIMOS TU LUCHA!
ENRIQUE MARIO FUKMAN, PRESENTE!!!
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS.
viernes, 10 de junio de 2016
Busquen al prófugo Gerez ya!
Causa Andrés Nuñez
Desde el Colectivo Contra el Gatillo Fácil exigimos a la justicia una estrategia real de búsqueda y detención del ex Oficial Inspector de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Pablo Martín Gerez, imputado y prófugo desde hace más de 25 años en la causa por el secuestro, torturas, asesinato y ocultamiento del cuerpo de Andrés Nuñez por agentes de la Brigada de Investigaciones de La Plata, hecho ocurrido el 27 de septiembre de 1990.
Asimismo exigimos la pronta realización del juicio oral y público al comisario Luis Raúl Ponce, detenido en la misma causa hace mas de 3 años, tras dos décadas de estar prófugo, y sin que se haya realizado hasta hoy el debate oral correspondiente.
La familia de Andrés ha aportado información sobre la familia de este criminal, ha pedido reiteradamente que el Estado se haga cargo de su responsabilidad para detener a este peligroso criminal y ponga a disposición herramientas para una investigación seria.
En una fenomenal tomada de pelo, en 2009 una abogada se presentó en la causa a nombre de Gerez que, aún prófugo, reclamaba la prescripción de la imputación y firmaba de puño y letra el recurso. Ocupada en otros urgentes menesteres, ninguna estructura de inteligencia policial ni judicial tiró de esa piola para ubicar a Gerez.
El ministerio de Seguridad de la provincia ha demostrado en estos años su real interés en la causa.
En 2005, mediante Resolución N°1620 ofreció de 20 a 50 mil pesos a quien aporte información para localizar a Gerez. En la sección “Búsqueda de personas” de la página del Ministerio no se actualizan los datos de la causa Nuñez desde hace 15 años, y aparece como instructor de la causa el juez Horacio Nardo, ya jubilado. (http://www.sistemas.mseg.gba.gov.ar/profugos/mostrarProfugo.aspx?idProfugo=72&tipo=2)
(http://www.mseg.gba.gov.ar/migra/Recompensas/Profugos%202005/gerez%20pablo%20martin.html)
Los muchachos del Ministerio también separan a los “ex policías” de los civiles, y dividen los casos por el delito imputado. Curiosamente, en la sección de “ex policías” no hay prófugos por torturas o apremios ilegales. Hacen aparecer a todos como prófugos por “violaciones a los DD.HH.”, “robo-extorsión” y “asociación ilícita-encubrimiento”. A Gerez lo ubican como prófugo por “homicidio”, al igual que lo hicieron durante años con Dos Santos, Gonzalez y Ponce, y pese a que la causa Nuñez en instrucción y en el juicio en que se condenó a Dos Santos y Gonzalez en 2010, y que tiene en espera de juicio a Ponce, es por torturas seguidas de muerte. (http://www.sistemas.mseg.gba.gov.ar/profugos/index.aspx?idDelito=5)
Desde la familia de Andrés estamos pidiendo que se incluya a Gerez en el programa “Buscar” del Ministerio de Justicia de la Nación, que se presenta como “de coordinación para la búsqueda de personas ordenadas por la Justicia” e incluye a prófugos en causas por crímenes de lesa humanidad, personas que hubiesen sido víctimas del delito de sustracción de menores en el marco del Terrorismo de Estado, y, como en el presente caso, personas que hubiesen tomado parte en la comisión de delitos que, por su gravedad o complejidad, justifiquen la recompensa para el suministro de información. (http://www.jus.gob.ar/la-justicia-argentina/programa-buscar.aspx)
La tardanza del Estado en llevar a juicio a estos criminales sólo genera más impunidad.
En marzo pasado murió impune el juez Amilcar Benigno Vara, destituido en jury en 1998 por su complicidad en el ocultamiento de la verdad en 27 casos de gatillo fácil y torturas durante la década del '90. Vara fue juez y parte en la causa Nuñez: fue el primer instructor del expediente, para ocultar la fuga de los responsables, a la vez que uno de los testigos del expediente mencionó que en la noche del crimen el juez se habría presentado en la Brigada de La Plata y había recomendado desaparecer el cuerpo torturado y sin vida de Andrés.
El juicio a Ponce, que tenía fecha para diciembre de 2013 y fue pospuesto, era la oportunidad de ampliar esa acusación y detener a Vara por este crimen. Y si bien eso no podrá ser, entendemos que están superadas todas las trabas dilatorias de la defensa de estos policías asesinos, y que no hay más excusas para llevar a Ponce a juicio ya mismo. Mucho más teniendo en cuenta que la Suprema Corte bonaerense ya se ha pronunciado ampliamente sobre la pretendida prescripción de este tipo de delitos. En mayo de 2013 el máximo tribunal de la provincia resolvió que no está prescripta la acción sobre otros 4 policías responsables del asesinato y ocultamiento del cuerpo de Andrés. La Suprema Corte ordenó seguir investigando el caso al entender que se está ante una "grave violación de los derechos humanos con aptitud para comprometer la responsabilidad internacional del Estado". A su vez, en voto de marzo de 2014, el máximo tribunal provincial desechó los planteos de prescripción de la defensa de los imputados Ponce y Gerez y opinó que la gravedad del delito endilgado “impone extremar la diligencia judicial en procura de la identificación y sanción de sus responsables”.
Pese a los gobiernos que dicen defender los Derechos Humanos, las fuerzas de seguridad han asesinado en todo el país desde 1983 a más de 4.600 personas con el gatillo fácil, las torturas y el fusilamiento público. La Bonaerense es denunciada por más de 1.200 casos mensuales de aplicación de tormentos en sedes policiales. Y hay más de 210 casos de desaparición forzada vinculada a motivos sociales y políticos registrados en las últimas 3 décadas.
Andrés Alberto Nuñez fue secuestrado en su domicilio la madrugada del 28 de septiembre de 1990 por personal de la Brigada de Investigaciones de La Plata, y llevado a esa sede (61 e/12 y 13) donde lo torturaron hasta la muerte. Luego condujeron su cadáver a un campo en General Belgrano, Estancia El Roble, donde lo incineraron sobre una chapa dentro de un tanque australiano en desuso. El caso de Andrés fue símbolo de la continuidad de las prácticas represivas con que la Policía bonaerense de la dictadura siguió actuando durante la gestión de Eduardo Duhalde, Alberto Piotti y Pedro Klodzyck en los ’90, y que hoy nos sigue asesinando con el gatillo fácil a un pibe de los barrios populares cada 26 horas.
En diciembre de 2010 los policías Víctor Dos Santos y Alfredo Gonzalez fueron condenados a perpetua por las torturas seguidas de la muerte de Andrés, sentencia confirmada en agosto de 2012.
| GEREZ NOS TOMA EL PELO |
*JUICIO Y CASTIGO A PONCE, GEREZ Y TODOS LOS RESPONSABLES DEL ASESINATO DE ANDRÉS NUÑEZ.
* EL PASO DEL TIEMPO SÓLO GENERA IMPUNIDAD. BASTA DE RETRASOS.
*BASTA DE MUERTES POR TORTURAS EN CÁRCELES Y COMISARÍAS.
*BASTA DE NUEVOS DESAPARECIDOS EN DEMOCRACIA.
COLECTIVO CONTRA EL GATILLO FACIL.
Familiares y amigxs de Omar Cigarán-Mauricio Andrada-Andrés Nuñez,
COB La Brecha, Colectivo Piedra Papel y Tijera, Correpi La Plata, Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, HIJOS La Plata, Juventud Guevarista, La Retaguardia, Patria Grande, Surcos.
Facebook - Colectivo Contra el Gatillo Fácil
colec.cegf@gmail.com
Columna del Colectivo en “De Mañana es Mejor” por Radionauta FM -
Mirna Gomez y Julio de HIJOS hablando sobre el tema.
https://archive.org/details/160608DeMananaEsMejor499GatiloFacil








